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Poemas  de ...

Por Poemas de ...



Poemas de Ignacio Uranga(Buenos Aires)


11.03.2015 10:19

El sueño de Laura

Ahora, a dieciséis años de no escupir al caminar
a dieciséis de no mear en los potreros, ahora que
el Lito espera un hijo, que Haroldo va por el
segundo; ahora que el Preso se mudó y no lo
veo; ahora, que caigo en la cuenta de que al Rodi
hace diez años lo mataron dos veces: la primera
por error, la otra jugando; ahora, que no puedo, que
no puedo: al barrio no vuelvo por miedo a mí
mismo, porque ahora el chico es un ilustrado que
asiste a la academia y evita ensuciarse los zapatos; ahora
que la licenciada en ciencias psicológicas Erzetic Paula
diagnosticó neurosis, y el psiquiatra no se pone de acuerdo
con la enfermedad y la droga para la cura; ahora, que es
un intelectual convertido, un converso pibe del barrio Colón
que antes escupía y meaba el portón de cualquier vecino, ahora
que sufre porque de las palabras no se vuelve: el siete de octubre
Laura soñó le decía: no quiero más esto, Laura, no quiero más esto

En el nombre del padre

Tú que quitas el pecado del mundo:
ten piedad de los otros: defini-
tivamente creo existes, de ex - sistere:
estar fuera: conforme con lo cual voy
a exigir siquiera el pan: papá fue hoy
como hijo, flores en las manos, al
cementerio y no halló la jardinera
en el mármol negro donde la lápida de
su padre: debió pintar, naturalmente, otra
de blanco y en color grabar el apellido: es
la ilusión, sin embargo, el caso se revierta:
existan las causas generadoras de dolor
y dejes tú, en cambio, de hacerlo, de suerte
tal las plegarias se perpetren: lo mismo
va para la muerte, a pesar de la sintaxis. Sea

† Nihil aut de gemina elegeia: funus †



Después de todas las teorías, Caroline
literarias, después de todos los
movimientos de avanzada, ahora, septiembre
dos mil seis, ahora, que la litera-
tura no existe, ahora, que el poema se nos vuel-
ve tan íntimo, porque, repito
hoy, ahora, la lit no existe, elijo el poema
para construir, así en la forma
como en el fondo, este signo, estético, que
muestra la nada que hay, hoy, en sus prin-
cipios, lo imposible que se vuelve el verso
para arar con el lenguaje la re-
presentación, Caroline, de tus ojos, fe-
roces, por ejemplo, regresando
mansos, al presente, de las drogas; un a-
gravio, una imprudencia, un ultraje, el tu-
yo, Caroline, dejarme, así, como si nun-
ca, así, como si nada, así, como
hoy la lit, de suerte tal que deba, en nuestros
tiempos, recurrir a esto, lo que, ahora
septiembre, dos mil seis, no es, meramente, más
que, de momento, cicatriz, recuer-
do, esto que, hoy, no es, repito, ahora, septiembre, nue-
ve, dos mil seis, cuando la lit no exis-
te, y yo me lo apropio para, con la forma
decir, también, no hay, no queda, acá, nada






de El ella real (Argentina, 2009)

Campo de mayo

“la figura humana”, dijo, “en la pared”, “en
la del polvorín”, dijo, “la figura humana en la
pared del polvorín dibujada a balazos”, dijo
“dibujada a balazos”, “la figura humana”, dijo
“dibujada a balazos”, “la silueta de un hombre”
“en la pared del polvorín”, dijo, “y una rejilla
abajo hacia las cuencas cloacales ”, dijo, “una
rejilla”, “50 x 50 cm”, “hacia el sistema cloacal”
dijo, “dibujada a balazos”, “la silueta de un hombre”
“y una rejilla”, “de un hombre”, dijo: “sabés cuántos”

Notificación

Sentimos informarle que debido
al limitado número de plazos dis-
ponibles y a la alta cantidad de
solicitantes no podemos hacerle
ningún tipo de oferta en este
momento. Mantendremos su
curriculum vitae en base para
futuros procesos de selección.
Reciba usted un cordial saludo

Oración


viene del norte, padre nuestro, pero hay mucho
del sur aún: que estás en el cielo: y una carencia:
santificado: en los vínculos primarios, empobrecido
por tanto, a la intemperie: sea tu nombre, venga a
nosotros la paz: de tanta plusvalía: y hágase- aunque
me cueste- tu voluntad, así en la tierra como en el
cielo: fueron demasiado las palabras para ella; no
entendí: perdona nuestras ofensas: que su infancia
fue abusada: así como nosotros perdonamos: y mi
entrega como pan: a los que nos ofenden: para siem-
pre fue también demasiado: junto entonces ahora las
manos: no nos dejes: porque es mucha la carga: caer
en la tentación: se me ha hecho un silencio: y líbranos
del mal: por tanto filo hundido: amén: alégrate, María:
y un viento pareciera: llena eres de gracia: que ni un
pájaro: el señor es: en el aire y: contigo: ha hecho, en
fin, su trabajo sin embargo el corazón: bendita
eres entre todas las mujeres: para fundar vida: y
bendito es el fruto de tu vientre: y ahora que entiendo:
santa María: que fue temprano: madre de dios: vi-
olentada su entrega: ruega por nosotros pecadores:
no encuentro el camino: ahora: no puedo: y en la hora:
interrumpir el pensamiento: de nuestra muerte: amén

La guerra en que andamos

Más que casi todo nos faltábamos: éramos lo
urgente. Pero nos involucramos, quizá sin
saberlo, en aquel juego, e hicimos manifiesta, de
la noche al sol, nuestra incompetencia en materia
de conciliar estructuras, la tuya y la mía, afectivas, y
volvimos des- trozados a esta realidad que convocamos:
tornamos necesario lo contingente: no contemplamos
esta partida en la que lo único invariable fuera el sinretorno
el cada quien en su sino, ajeno, distante: este apocalipsis tras
encontrar la escena montada de fracaso. Empobrecerme, claro
de tu tacto cotidiano, después de haberme, Julia, tanto hundido
talado sin vos, adquirir la siempre costumbre de ya irme fue
la única y más sincera maniobra en esta ahora guerra y no
juego. Vas, desalma, en mí como filo de lo real

Carmen 4.7, Horacio


El avistaje de la tierra disuelta la nieve, el
oleaje de los árboles: pasan ríos (flumina)
por orillas que decrecen: no sueñes nunc-
a el “para siem-pre”: agoniza y quiebra en
modo sucesivo la realidad: no esperes nada:
hay que saber que estaciones y años al día
la hora quitan: cesa el frío, sigue a la prima-
vera el verano (aestas) que morirá también
cuando las hojas arrase el otoño: luego: la
intemperie: ninguna luna repara el vacío: pol-
vo y sombra (umbra) al caer sólo somos: a
quién le importa si dios a lo vivido añadirá un
mañana: ni el amor ni las palabras preservan:
ni el olvido (lethaea) la presencia de lo ausente


de a-letheia (Argentina, 2010; Premio Nacional Ediciones En Danza)

Como un portazo, como un golpearse fuerte de
la puerta: eso que al parecer era la puerta y que
al cerrarse decididamente como una puerta con
violencia clausuró un espacio: lo que era, lo que
parecía ser aquel conjunto sólido, aquella masa
con la que estaba, con la que parecía estar dis-
puesto el cuadro del que incluso también yo era
parecía ser, parte: la pared, el piso mismo donde
estábamos, donde estuvimos, donde parecimos
estar de pie: me refiero a mí y a ese ella tan am-
biguo hoy, que antes identificaba con una voz
y unos ojos respectivos: ese complejo de datos
ese compuesto de materia al que aporté, lo confieso
más de la cuenta: más de mí que de vos, Caroline
y que di en llamar Caroline: este dispositivo absurdo
casi tan vacío como tus gestos de ternura: después
bajar los párpados, mis párpados bajados para que
lo compacto, lo homogéneo en apariencia, empezara
a resquebrajarse: esta torpeza tuya en el proceder
Caroline: tu optar por el mar cuando dijeron cáncer:
se dio vuelta, en efecto, el viento: nombrarte
intentar nombrar esa imagen sustitutiva y difusa

no diré: fluye suave hasta que mi canto finalice
ni veo el muro de Saint Magnus Martyr ostentar
su esplendor de blanco y oro jónicos: esto no es
el dulce Támesis: es Bahía Blanca, Buenos Aires:
una ría destruida por la zona petroquímica, y ahora
cáncer acá en los pulmones y asma en la infancia: da
la ría, sí, a la mar, pero ella misma también es el morir

gente que espera, un mínimo decorado de plantas
revistas sobre el vidrio de la mesa, telas ajustadas
donde hubo cabello: pareciera el color un modo de
resistir al claro hospitalario: acorde a las paredes
hay también un hombre: no fue un mal sueño esto:
es la clínica y está de pie el oncólogo: C. P. : grado
cuatro: (en números) 4, (en letras) cuatro: no queda
ningún margen para interpretar: fue a quemarropa
sin clase alguna de piedad: fue todo miseria, de un
pleno vaciado afectivo: no habrá tampoco ningún
cuerpo azul, lleno de grasa y sangre llorando al ver
el mundo: 200 mg en píldora de una toma rasparon
el óvulo alojado: fue íntimamente abrasivo, a destajo:
en veinte milímetros anunciando el sonido algo como
etimológicamente una metáfora nuestro amor: va ella
ahora haciéndose hacia el mar, haciéndose a sí en su
hacerse hacia el mar, hacia la arena del centro turístico:
vendrá, Caroline, entonces la muerte y no tendrá tus ojos





de ramalaje (Edicines En Danza, Argentina, 2011 [Premio Nacional Ediciones En Danza], Orem, Perú, 2012; Traslated by Michelle Gil-Montero para Review: Literature and Arts of the Americas. Volume 46, Issue 1, 2013. Special Issue: Iconic & Emerging Writers & Artists in Latin America, New York; Sibila, España, 2013, incluido por Mario Vargas Llosa, Antonio Gamoneda y Pedro Lastra]


Si hubiéramos al menos ayer asumido que
no es que fuera el desencuentro de las partes
las nuestras, en sí desmedido sino que guardaba
la proporción posible, pero en relación a hechos
en tiempo y espacio alejados del vínculo, el nues-
tro: no hubiera venido, entonces, después de quince
o veinte años, a dar con esta imagen que logra hacer
que entienda el por qué de la mínima esfera desde
la que es ordenado el diseño previo al armado: dieci-
siete árboles en relación de profundidad, no más que
pasto a cada lado: imaginaria al medio de esta lámina
una línea: vos del lado izquierdo, simbólicamente el
corazón entonces, al otro lado ella, de un tono que no
coincide con el de otro tiempo: vi el rojo casi negro
esta misma tarde, de la sangre bajando por las piernas
a fuerza de golpe, anunciando terminado el embarazo
y una mujer, por el oro, de la edad tercera, en el suelo
jurado con amor hace años, madre de dios, ante el altar:
vine a comprender también el estatuto azulado que
adquieren las cosas a lo lejos: no vi la imaginaria, y
es que hay, sí, la tal línea, pero doble, paralela y con
andenes: si hubiera al menos estado a nuestro alcance
asumir las dimensiones propias de la historia, o bien
que irreparablemente fuimos un fracaso, pero bello
al fin: seríamos dos en este cuadro, probablemente
hundidos en una intermitencia, y no tan sola vos ahí
hacia lo que, fundido con lo azul, pareciera algo como
una cumbre: vos marchando, Clara, hacia donde fuga
el paisaje, donde cerro, pino y piedra, sin solución de
continuidad, se ven, sin embargo, a misma altura, juntos

tal cual Ophélia sobre calmas aguas, extradiegético
un sujeto, el sujeto extradiégesis, tras un impacto alto
el alto impacto de glucemia en páncreas, en lo pancreático
y grasa que acumúlase excesiva en hígado, en la zona
hepática del extradiegético que recuéstase al punto, tal
Ophélia, lenta, tan lentamente bajo sueños en que dase
a ver el rostro amado, como pétalo marchito, una marca
en la frente, la marca en la frente sobre un rostro amado
la marcada frente del rostro bello tristemente ya hundido
en sueños para siempre: al punto dase al ver, entonces
el ungido de Belén: resucitado anuncia habrá otra vez un
triste apague, el triste apague otra vez del rostro amado
que dase al ver tras un impacto alto, el alto impacto de
glucemia en páncreas, tras el que danse al ver en sueños
el ungido de Belén y, marcada la frente, el rostro amado
tal cual un lirio sobre calmas aguas en un río negro, el río
negro en que pasa Ophélia, la frente blancoscura, tal cual
lila claroscuro cada labio de la infancia entre juncos fría ya
por Benn vista, hasta el diafragma abierto el tórax y roedores
que aliméntanse en un cuadro en que una infancia, el cuadro
en que la infancia fría entre juncos, hasta el diafragma abierto
el tórax, ya lila claroscuro cada labio, entre los juncos Benn
mírala habituado y se estremece, roedores aliméntanse incluso
de la infancia entre aguas calmas, tal cual Ophélia flota, blanca
tan lentamente blanca, hundida en sueños, tal cual tras el impacto
de glucemia sobre el páncreas del extradiegético que al punto ve
un rostro, el rostro amado que ha, tras dichos del ungido, triste
tan tristemente de apagarse otra vez: lo sido, lo deseado ser, tal
lenta, tan lentamente una infancia, la infancia sobre calmas aguas:
de lo onírico incesante a lo afectivo, tal Ophélia blanca en su pasar
de lirio sobre un río negro, sobre el río negro en que flota hundida
Ophélia en sueños, lenta, tan blancamente lenta flota hundida y pasa
hundida en su flotar Ophélia, indiferente a lo que han de ser incluso
cuestiones no verbales, tal cual sin gestos una hoja en blanco, sin
gesto alguno la hoja en blanco y nada que decir del tan mediado amor
tal quien lee el tan mediado amor del que nunca halla nada que decir:
nada que decir a su pesar del tan mediado amor el sujeto extradiégesis
y escribe sobre el blanco, tal callada Ophélia, blancamente enmudecido

la noche mercantil de paz, vacía tan de amor:
cielo escrito y construido por un abajamiento
disuelto hoy y en el transcurso de la historia:
sustituido por cuestiones dinerarias y canasta
familiar no menos dulce y vacía que costosa:
redención a fin de cuentas sometida a pocos:
sobrepasado cordero por ayuno involuntario
de este y otros días, lejos de los peces y panes:
acotada esta foto personal en que brindamos
sin tu amarillo subcutáneo artificial, Materna
del pasado veinticuatro, sí, en que éramos aun
bajo la noche sideral por un techo agradecidos
donde pasaban los colores estallados y fulgores
tan iluminada vos, Materna, cálida en tus manos
abierto tajo hoy, entre los vivos, entre los muertos

sin conclusión Jill de nuevo se pregunta, nuevamente
pregúntase, dase a interrogar Jill por Greg concluso:
ya concluso Greg año atrás, pues ha, Greg, concluido
doce meses de su conclusión, sí, y se pregunta aún
sobre la noche, Jill, última de Greg, previo al apagón:
la noche que ultimó a Greg, ultimolo una noche pues
y yace ahora en Cawthra, en el Cawthra Square Park
su nombre en el metal se lee, a cincel dice “Greg”
el nombre en la placa a cincel de Greg brilla al sol
tan absorta toca Jill a Greg tallado ahora en bronce
lo que era amor ahora es marcada placa, nombre:
cómo fue, año después, su noche última, piensa Jill
tu última noche, entristecida piensa Jill, cómo fue:
la placa y Greg no responden, no pueden responder:
su cabeza, la de Jill, en su cabeza giran sin cesar
los acontecimientos, las semanas antes de saber
previo al Cawthra Square Park y la placa al sol:
nada en el estudio, en las habitaciones: habitan
al estudio y las habitaciones sólo franjas alquitrán
negras botas de montar sin Greg calzado a salir:
narcótica giran fuero adentro imágenes en Jill:
Gilligan al viento agitado y alguien sin recuerdo
no recuerda a alguien Jill, entorpecida la memoria:
entorpece la memoria a Jill tan frío Greg en el metal
la placa cincelada en Cawthra Square Park de Greg:
frente a un banco en mármol negro intenta asimilar
qué ha de ser de ahora en más lo que vive incluso
de Greg en placa cincelada afuera, abiertamente
tan abiertamente al sol de cada día, tal cual Jill
sentada esa tarde ante el brillo cincelado Greg
leyendo acaso a cenizas sepultadas y una placa
su dedicatoria, buscando entonces una conclusión

tal cual Ophélia sobre calmas aguas, lenta
como un gran lirio flota, tal cual un lirio, el
lirio, tan lentamente en su flotar, recostada
flota, pasa Ophélia hace tiempo, tal, blanco
un fantasma blanco, el fantasma blanco, lenta
por un gran río negro, el río, en que luce suave
su locura suave Ophélia, la suave locura: en un
mundo, el mundo, donde llueve, dans mon coeur
tal cual cae en un corazón la lluvia, en el mundo
el corazón en que llueve: despliégase un antiguo
sýmpathos, el sýmpathos de la bella antigua Grecia
por la frente llena en sueños de Ophélia: mínimo
un temblor, el mínimo temblor en que abre sáfica
Ophélia, mientras despierta de un sueño, el sueño
Ophélia, los ojos, los suyos, sus ojos, al punto que
cae, cuando sáficos abre Ophélia los ojos, misterioso
áureo un canto, el canto, de los astros tal cual nieve
sin misterio que no cae y cae en su tristísimo no caer
de nochebuena absurda sin cordero, hossana ni piedad
tristísima, tal cual Ophélia en sueños arrastrada por un
río, el río negro, tal un escrito, construido mar que rom-
pe nuestro corazón acaso, tuyo o bien mío: y es que un
día no de abril, sino julio, nueve sobre tres am, un pálido
el pálido, tal la recién nacida hierba, fundíase en él como
sobre fuego, nieve: ahogábase, terrible, la palabra, tu pala-
bra, ante un apague intempestivo, el intempestivo apague
nuestro, tuyo, mío, de párpados: párpados que ciérranse
en doble noche, contrario a párpados que ábrense ante el
masivo hueco doloroso de lo ido: acaso si flotaras como
Ophélia, tal cual un bello lirio, y por flores volvieras un día
no llovería, Materna, tanto en el mundo como en el corazón



quien busca a Clara, quien dase a la ingenua busca
de en Clara hallar a Clara, y avista apenas restos
en tal suceso de lo hallado: restos de una Clara en
Clara hallada pues, que monta la escena de fracaso
tras lo visto en tal suceso, acaso de una Clara hallada
que en modo simultáneo a la consciencia de quien busca
cae como nieve, resquebrájase y flota como lirio sobre
un río negro, tal cual el río negro en que Ophélia lenta
tan lentamente pasa blanca, hundida en sueños, tal los
restos de lo hallado en Clara, sí, que montan de fracaso
el este acá como consciencia que se desarrolla en Clara
ante la avistada Clara en restos: avístanse los restos ya
de una Clara hundida en sueños, tal cual sueños en que
súmese quien busca en Clara a Clara, y en Clara pues
ni restos halla de Clara, sino la distancia, un hueco
el vacío hueco en que fúndase la busca de quien urde
el suceso ingenuo de intentar hallar lo nunca hallado:
hállase, pues, ante el fracaso de lo ingenuo urdido, la
distancia misma acaso hallada sin ser Clara en Clara:
tal cual gotas del amanecer que penden sobre enormes
hojas en que tiembla lo inestable a punto de caer y no
tal la nieve helada no caída nunca, blanco claroscuro
adverso al río negro, el río en que flota blanco un lirio:
tal un lirio lento pasa Ophélia en contraste con el río
un contrario negro río al blanco claroscuro lirio, tal
la clara nieve, fría, ya hundida en sueños una frente
la hundida frente en sueños tal quien busca y halla
tan lentamente sólo ruinas al cabo del desastre, tal
una frente amada, la frente en sueños para siempre





de Materna (México, Trilce Ediciones, 2013; Viajera editorial, Argentina, 2014; Premio Fondo Nacional de las Artes (Argentina), declarado de interés cultural por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina y por el Honorable Concejo Deliberante de Bahía Blanca.


VII

te escribo ahora, Daniela, estos ver-
sos, que está muerta la literatura

V

crece, Daniela, nuestro amor inverso
en lo proporcional directo al modo
en que a diario el capitalismo crece

XI

no dejan ver, tampoco, la oferta
la demanda: nadie sabe hoy
si el cielo está donde siempre

XVII

en Milwaukee vieron la Constelación de Acuario
en la Constelación de Acuario, entre muchas estrellas
encontraron fría y débil una, más fría y débil que todas:
se llama ahora WISEJ085510.83-071442.5 y está agonizando
porque es de carbono y oxígeno: la WISEJ085510.83-071442.5
se enfriará del todo entonces, cristalizará como un diamante
y desaparecerá: pero no está sola: se unió a una estrella compañera
un púlsar que se llama PSR J2222-0137 ahora, y orbitan cada 2,45 días:
nació muy temprano en la historia acaso este remanente solar: es cierto
está débil ya y muy fría, entre 48 y 13 bajo cero, pero acompañada:
allá afuera, Daniela, estas cosas todavía existen, aunque no lo creas

XXI

hay la mediación del vidrio
entre producto y peatones:
por esto —entre otras cosas—
nos estamos con menos amor

XXV

no hicimos ni haremos revolución alguna:
pero escribimos poemas y el lenguaje no cae:
por esto tampoco abandonamos la nación

XXVII

dice a cada quien lo que le gusta y no
el capitalismo: también por eso escribo

LXI

la sola coma hubiera, Daniela
cuando dijiste “no te quiero”
entonces dicho todo lo contrario
a esto que parte en dos al paisaje

CI

amaba tu olor particular
y era sólo un común olor
a quien usa, sobre fuego
aceite de cocina, sin ventilación
en un departamento

LXXXII

Puerto Argentino, antes
Port Stanley, ahora
y tantos jóvenes murieron

LXXXII

tu indiferencia duele mucho
menos que Malvinas, Daniela

LXXXIII

30 mil argentinos, cuando volvió
la democracia, no estaban, no están

LXXXII

dentro del mar argentino, epicontinental
del Atlántico Sur, en la plataforma continental
de América del Sur —nombrado archipiélago
ahora Falkland—, en la Isla Beauchene, el punto
más cerca de la República Argentina: 356,4 km
separan Mintay del Cabo San Juan de Salvamento
y están, Daniela, tanto más cerca que tu corazón

LIX

este epigrama está
siempre estuvo
contra el capitalismo

XII

porque tanto cuidé esas plantas
tengo las flores, ahora, que pongo
al sol brillando contra la placa

CLXXXV

la vez, Daniela, que picaron
cocaína para vos, y armaste
el tubo para, inhalando, fuera
del vidrio, por la fosa nasal
al lóbulo, terminó tu infancia

LV

tu nombre, Daniela
por un Galil escrito
en el árbol a balazos

LXXX

cómo sería vivir en Bahía San Blas
a orillas de Césares, Gama o Jabalí:
me angustiaría en la capilla, seguramente:
diría “Señor infectaron las aguas: no hay
lugar acá para bautista o partos acuáticos”:
te sacaron hace tiempo los capitales de escena:
sin ir más lejos, uno con suerte hoy dijo a Daniela
llevan el cielo tus ojos, Daniela, y le besó la boca
y dijo más cosas e hizo, sin amor todo: y yo como
un flamenco viejo, Señor, en una pata tuve entero
que verlo, en esa agua tan estropeada, haciendo
verás, manteniendo el equilibrio posible

CCXL

el cielo azul de fondo: trepan la tarde, 8 pm
en Trinidad los Ibis escarlata, en V volando:
bajorrelieve estropean la tarde y vuelan en V
los F16C, con dos aire-aire AIM-9 Sidewinder:
aire-aire porque buscan el calor, como los Ibis
en los manglares de noche, con miedo, cansados

XXIX

entre otras cosas, el amor que me diste
—si me diste, Daniela, algo semejante—
alguien dijo, en la canción que canto:
en nosotros canta sino lo que amamos
del modo que sea, y cantamos entonces
aquello que, acaso, del modo en que pudo
nos amó entonces: si entre otras cosas te canto
eso quiere decir, Daniela, lo que estoy diciendo


CCLXXV

porque ideas no, pero en las cosas sí
te doy, Daniela, esta cigarra en mis manos

CCCXCII

después de tanto odio, después de tanto
el fracaso posible hecho al fin este fracaso
al fin, Daniela, este fracaso como de ciervas
que huyen de La Francotte-Saurio-Mauser
del Winchester alta velocidad, tras un
"doe in estrus": hago esta canción de cuna
ahora que pasaste polvo más de lo habitual
y estás como una cierva indiferente al estrus:
bajaste, como por una bala alcanzada, los ojos:
este tiempo de paz, Daniela, pareciera alzaras
si acaso, la sábana blanca, los párpados bajos:
no hay panzers entonces ni arrojos nucleares:
por la ventana un cartel de propaganda entra
azul te hace a ratos: si escribirte un epitafio
pienso, pero esta canción de cuna es lo mejor
para volverte, dormida, en sueño a la infancia:
esta canción, entonces, de cuna, Daniela, si acaso
despertaras mañana, si dijeras que fue suficiente

CCCXC

lo que a un jet set, en el Four Seasons de Manhattan
o en The Mardan Palace, la probreza: ejemplo: NML
Capital Ltd., parte de Elliott Management Corp. &
Blue Ángel & Aurelius Management Capital: holdouts
y lo que a ellos, América Latina: no tanto, Daniela
a pesar de cuanto dije, lo que yo te importo a vos




de entonces Daniela (Lume, Brasil, ed. Bilingüe,2015)


allanó la DDI su casa: 48.000 pesos argentinos
decomisó a las 20:30: 600 gramos de cocaína en
16 “tizas” y 60 de marihuana: un fusil Fal, una
escopeta doble caño, calibre 16, armas de puño
250 proyectiles, 43 de 9 mm, 20 de una 45, 20 de
una 12/70: 6400 dólares, 9300 en moneda argentina
una balanza, un telescopio Galileo, un taladro, un
compresor, dos motores fuera de borda, un gomón
un hombre que se quedó, otro que dio a la fuga, y
ella, que hoy vino a decirme que quiere aprender
si no le enseño, la saco, o le invento una vida otra:
good wind o kitesurf: sobre la costa vuela al mar:
mezcla cuando vuelve fármacos, somníferos, alcohol
compuestos psicoactivos: quiere salirse, que la saque
fuera de sí o más cabal que nunca me dice otra vez
me pide que le enseñe, le invente una vida nueva:
sonrió hace 25 años ante una lente y fue feliz, se ve
lleva un jardinero rojo, el fondo es costa, mar cercano
posa riendo ante la lente, en fecha de cumpleaños
detrás de la lente sonríe la madre, aunque eso no está:
nadie, ni ella, pudo ver a la familia unida sonreír, y
sin embargo fue feliz con jardinero rojo ahí en el mar:
eso fue hace mucho tiempo: ahora me pide que la salve
a mí, que no puedo conmigo, que le invente una vida

damnificada en noviembre por la tormenta Gamma
creyó todo haber perdido absolutamente la familia:
Frelin Humberto Márquez Hernández jugó en Yoro
bajo el mediodía en Morazán, esperó a la madre y
la misa: por un hombre sacado del ensueño niño
en que aviones volaban: la foto impresa en las calles
aldeas de Morazán: 2:30 am del martes: todo perro
ladró en la colonia: Frelin Humberto en pedazos
Márquez Hernández: quién pudo hacerlo no saben:
evidencias buscaron de la Dnic agentes a las 7 am:
demandó levantar 2 hs los 3 años de Frelin Humberto
Márquez Hernández: labra tierra su padre: dijo nada
hay oculto en la tierra, y nombró a Dios, y dijo castigo
y nadie oyó la voz de Dios en Morazán, Yoro ni se vio
castigado un sujeto por faltas atroces cometidas contra
los 3 años de Frelin Humberto Márquez Hernández:
esperó la misa y la madre un mediodía de Honduras
de la parábola lejos del pródigo hijo: desmembrado
la madrugada en bolsa de nylon, a la puerta de casa:
la Medicina Forense de San Pedro Sula 2 horas tardó
en reunir dispersos 3 años de vida apagada a pedazos
del niño llamado Frelin Humberto Márquez Hernández
sudado y quemado dijo la Dnic: en San Pedro de Sula
la vela se hará y posterior entierro: en Olancho, en el
departamento de Copán niños hubo también y asesinos
secuestradores: y nunca nadie dijo oír la voz de Dios




saltando la cuerda lo decía, casi cantando: una
y otra vez decía, por la madre aprendido, a diario
dicho cada vez lo dulce compañía: y sin palabra
lo que se dice acaecido a ocultas, testigo alguno
pruebas, lo que llaman en lo escuro: un sujeto en
la antemeridiana plena luz, por dios, de Santa Marta
Magdalena, en la urbanización de Terranova, suroriente:
el mundo niño hecho raspas tras el fogonazo a Salua
sin parámetro ahora clínico alguno: la Santa Marta oscura
de Magdalena, las hechas del samario ensueño niño ahora
sin más se apagan: si juntó la manos como siempre incluso
y claro dijo ni de noche ni de día, como cada noche, casi
cantando, como cada día, lo aprendido, madre de dios, y
parámetros clínicos sin más se apagan en, sin ángel, Santa
Marta, Magdalena: si antes del sueño, si casi cantando
si una y otra vez, juntas las manos, si juntó las manos
ni de noche ni de día, previo al antemeridiano apague
las samarias manos juntas, desamparadamente, tan
sin amparo Salua, en Santa Marta, dulce compañía:
pesa esta pródiga Magdala que tan real regresa:
es amargo, Salua, en la noche, así en la noche, en el día
así en el día: este grave aparecer despierta, desangelado
tan este cotidiano, y fogonazos hay, y hay cantos quemados
aunque juntaras las manos, Salua, aunque juntaras las manos

Boeing B-29, nombrado Enola Gay
en honor a Enola Gay Tibbets, madre
del piloto, porque Paul Tibbets soltó
el 6 de agosto del´45 el “Little boy”
(pequeño niño) con las siglas USAAF
(Fuerzas Aéreas del Ejército de USA)
escritas en el niño, sobre Hiroshima
a las 8:25 am dibujó la estalagmita:
Kokura fue luego el objetivo primario
pero la nave de reconocimiento no reconocía
de tanto polvo y humo que hizo el niño pequeño
por eso fueron a dejar el “Fat man” (hombre
gordo) en Nagasaki y hubo otro hongo enorme:
todo fue parte del Proyecto Manhattan
con la ingeniería de Manhattan: el Boeing
expuesto en el Museo Nacional del Aire y
el Espacio de Estados Unidos, Washington D. C
ahora en el Centro Steven F. Udvar-Hazy del
Smithsoniano, también Washington D. C
junto al Aeropuerto Internacional Dulles


de al grave aparecer de lo que ser ahí


Ignacio Uranga (Bahía Blanca, Argentina, 1982) es licenciado en Letras por la Universidad Nacional del Sur. Tradujo diversos poetas del griego, latín, francés e inglés. Ha escrito los libros El ella real (Argentina, 2009), a-letheia/ramalaje (obra seleccionada en la Convocatoria Nacional Ediciones En Danza 2012, Argentina), ramalaje (Ediciones OREM, Perú, 2013), Materna (Trilce Ediciones, México, 2013, red. Viajera editorial, Argentina, 2014 [en edición]; declarado de interés cultural por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina), entonces Daniela (ed. Bilingüe, Brasil, 2014 [en edición]), lo, parcialmente, hasta entonces dicho, Ediciones Aguadulce, Puerto Rico, 2015, y al grave aparecer de lo que ser ahí (inédito).

Varios de sus poemas han sido incluidos en diversas publicaciones de Argentina, Chile, México, Perú, Cuba, España, Estados Unidos e Inglaterra; entre otras, en la revista Nayagua de la Fundación Centro de Poesía José Hierro (Madrid) y en la revista-libro Sibila (Sevilla, España). Una selección de al grave aparecer de lo que ser ahí fue incluida en la revista Casa de las Américas de Cuba.

Fue traducido al inglés por Michelle Gil-Montero para la revista Review: Literature and Arts of the Americas (New York) y al portugués por Alex Simoes.

Ha colaborado en la revista Paradoja (Obsidiana Press, EE. UU), en Periódico de Poesía de la UNAM (México), en Urbe Salvaje (Chile) y del suplemento cultural Ñ (Argentina). Actualmente forma parte de la revista La Galla Ciencia (España).

Estuvo a cargo de la selección y prólogo de la antología de poesía latinoamericana, compuesta por poemas inéditos de poetas de todos los países de Latinoamérica. Editada en La Galla Ciencia, España.


 



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