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Poemas de Claudio Seman (Buenos Aires)

29.02.2024 19:38 |  Noticias DiaxDia  | 

BUENOS AIRES, 1976

Lobo que aulla sirenas sin luna
En marzo en buenosaires
En milnovecientosetentayseis.
Hay gente sin manos
Hay rostros sin bocas
Hay miedo.
Comienza otra vez una noche que se atraganta
Con los finales de los cuentos
Los poemas sin rima con sus respectivos poetas
Y los cristos villeros en jeans y zapatillas.
Comunicado númerouno
Son ilegales
Los hoteles alojamiento
Los besos de los amantes
Las madres solteras
Acariciarte los muslos en una plaza oscura
Comprar forros sin libreta de casamiento.
Queda prohibido
A los perros levantar la pata en cualquier árbol
A los arboles recibir pájaros que canten canciones de protesta
A los pájaros cantar canciones de protesta y no denunciar
A los gatos que se reúnan después de medianoche.
Anexo
Será clandestino
Ser solidario
La teoría del conjunto
Bailar de alegría
Poner la otra mejilla
Sin la debida autorización del personal en operaciones.
En pocas palabras
queda prohibido de por vida a los vivos
Todo lo que no esté expresamente permitido.
Marzo de milnovecientosetentayseis
En buenosaires ya no amanecerá.
Se recomienda silencio.

BUENOS AIRES, 1978

Sigue la noche que empezó
Alla por milnovecientosetentayseis.
Derechos somos los y humanos argentinos
Patas para arriba.
Nos argenchos somos deretinos y humalos.
Todo mezclado Discepolín…
Brazos manos pies gritos
Catacumbas tumbas vivos muertos.
Vuelos Kempes gol picana.
Ella no sabe dónde están.
El no sabe dónde están.
Pero no pueden sostenerse las manos.
Adentro los ojos son de noche a la fuerza.
Abajo en los subsuelos de la tortura
La noche tiene goteras de espanto y musgo de orines.
Afuera el glaciar negro estrellado de la noche vibra.
El silencio se disfraza de multitud
Y todos dicen que no saben
lo que nadie dice que todos saben
porque por algo será.
Alguien grita un gol.
Nace un muerto en el pozo
sin madre que lo amamante.
El pezón es un cadáver de la esperanza
Y el invierno está por todos lados.
Catacumbastumbas.
Vivosmuertos.

BUENOS AIRES, 1982

En buenosaires
En abril
En la Plaza
Votamos a Barrabás
Y crucificamos a nuestros Cristos.
Los enterramos en tumbas
De agua y puñales
Entre peces y estrellas
Y en trincheras cavadas
En la tierra del viento y la turba.
Pero al tercer día no resucitaron
Para sentarse otra vez en nuestra mesa
A la derecha o a la izquierda
a compartir el pan.
No.
No resucitaron ni al tercero,
Ni al quinto ni al decimonoveno día.
Se quedaron enredados en las ceremonias de la muerte
Porque estos no eran hijos de Él.
Solo eran nuestros hijos.

BUENOS AIRES, 1983

Los milagros eran posibles
aquella mañana de diciembre:
Reir hasta la borrachera
Caminar por la Plaza baldeada de sol
palomas y gente.
Nadar por un cielo de pancartas
Saltar de balcón en balcón
No olvidar
No perdonar
Y que aparezcan con vida.
Teníamos
El pelo suelto
las manos libres
los pies ligeros y
los sueños desnudos de prejuicios.
Es verdad que había ausencias tan cotidianas
como hermanos novias hijos y compañeras.
Faltaban abrazos en la cama
en la calle.
Besos de fin de año
De madre
De padre.
Nos faltaban saludos en el comedor de la fábrica
Y nombres en la facultad.
Faltaban el mozo del bar de la esquina
El empleado de la librería
Que estudiaba derecho
Y el otro que no estudiaba pero que lo conocía.
La chica de anteojos
Sentada en la mesa del rincón
Con un cuaderno lleno de poemas
Y el muchacho que se los escribía.
Faltaba él. Faltabas Vos. Faltaba yo.
Pero estábamos todos.
Porque aquella mañana de diciembre
los milagros parecían posibles.

ACUARELA DE PALOMA EN BLANCO Y NEGRO

Sutil. Leve.
Apenas un rasgo.
Un aroma de color.
Negro de agua.
Gris de nube.
Un pase de baile
Un ala.
El otro ala la música.
Y la paloma que se fugo
Del pincel
Descansa mansa
Sobre una rama sin árbol.

OLEO SOBRE LIENZO
(Mujer desnuda)


Esta acostada. Extendida.
Desplegada como el mapa
De un continente nuevo.
Vientre claro de agua.
Pubis negro de viento.
Es luz en diagonal
Desnuda como la vida.

TRISTEZAS

Uno se puede morir
De cosas como
Pétalos cayendo
Lluvia por dentro
Nostalgia en los zapatos
Y un pájaro solo volando de regreso.

POEMA DE OBRA

Este poema no es un poema de amor.
Tampoco es un poema que denuncia injusticias
No desafía dictadores.
No habla de maduro,
Ni de trump, ni de lukaschenko,
Ni de Kim Jong-un
La cuestión es que este poema es un poema modesto.
Hecho con piedritas, pedacitos de vidrios de colores,
Maderitas que voy encontrando tiradas en la vereda.
Plumitas de pájaro, papeles brillantes de alfajores.
Un poema fabricado con lo que va quedando,
Con los restos, los despojos, las sobras del mundo.
Tronquitos, tapas de cerveza, cascarudos muertos.
Este poema no habla de la desigualdad,
Ni de la igualdad. No es un poema revolucionario
Ni contrarevolucionario. No tiene hambre.
Pero tampoco le sobra.
Es apenas un poema hecho con cositas de la gente.
Un poema carpintero. Un poema changarín.
Poema de falda. Poema de obra.

DESNOMBRADOS (33)

En un lugar del planeta
cuyo nombre pronunciar me lo han prohibido
Desaparecieron 48 millones
de
Juanes, Marías.
Pedros, Lauras,
Ricardos, Elenas con ache y Helenas sin ache…
(48 milones de desnombrados)
Nos dejaron a cambio porcentajes.
Los hijos ahora se llaman
54 por ciento de pobreza.
Los padres,
23 por ciento de desocupados
Las madres, hermanas, novias,
9 de cada 10 mujeres sufren violencia de género.
Las “ex”, 50 femicidios en lo que va del año.

¿Se perdieron 48 millones de rostros?
No.
Los acribillaron con ráfagas de olvido.
Los encarcelaron en celdas de Excel.
Los redujeron a la fugacidad de una encuesta
Que no sabe ni contesta.
Los capturaron en redes de decimales periódicos y perpetuos.

Dicen los proveedores de computadoras y relojes
que hay palabras clausuradas:
Desaparecer por ejemplo.
Pero yo conozco un lugar del planeta

Donde desaparecieron 48 millones de nombres
Y a cambio nos dejaron
Un puñado de estadísticas,
Dos o tres Algoritmos,
Algún que otro binomio
Y mucha desigualdad.

Claudio Seman nació en Buenos Aires en 1962. Estudió la licenciatura en Comunicación en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora y ejerció el periodismo en la revista Primera Plana, la agencia de noticias NA, los diarios La Razón y La Voz, La Unión de Lomas de Zamora. Colaborador de la revista Entre Todos. Fue director de Radio Provincia de Buenos Aires y subsecretario de Medios de la Presidencia de la Nación. Trabajó en las campañas electorales de Eduardo Duhalde (1999), Néstor Kirchner, Juan Manuel Urtubey. En la actualidad es profesor titular de Periodismo Político en la Universidad Nacional de Avellaneda. Fue docente de Organización de la empresa periodística en una universidad privada y de Radio en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.
Publicó algunos cuentos en revistas digitales, entre ellas Macacha, de la provincia de Salta, (El tiempo se mide en cacabytes) y Lado [B]erlin, Alemania, (Las fogatas de otoño).
En abril aparecerá El tiempo se mide en cacabytes en una colección de cuento argentino contemporáneo de la editorial Letras Negras.



 
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