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Román Paladino de Alberto Cisnero. Mora Barnacle, por Pablo Queralt

20.04.2026 10:46 |  Noticias DiaxDia  | 

Habla el poemario-Román paladino- de una forma simple, clara, y directa en sus versos hilando una trama de sueños que van hacia su horizonte, porque siempre alguien toma el tren para dejar su presente en ese lugar y mover su tiempo hacia otro espacio que el sensorio llama felicidad. Así la pasión abre el poemario que es una bienvenida, un reconocimiento hacia los orígenes, de donde se viene. Esta la forma que elige el poeta para vivificar su ideario y su sentido en el mundo para atravesar las latitudes y líneas de esta vida en este mundo, de las palabras que tenemos en la mente y las que descubrimos. Palabras que no se usan comúnmente y de fuerte potencia, para ver el bosque y el árbol, la escena confusamente repetida a despecho de un mundo que tira para abajo, que hunde su barca y se hace marca en la mente. En un dialogo constante con el poema, las estrofas devuelven su verdad, su creencia, se disputan el metabolismo pasado-futuro con la mano del escribiente su grado de certeza, el instante presente. El argumento a la distancia de un punto preciso para completar la realidad donde el amor nos lleva. Es el corazón de las velocidades, la intensidad de la cosa, entre las velocidades infinitas entre el orden y el desorden, entre el ser y la nada, los estados de la cosa. Entre sentirse encontrado y sentirse perdido, “el breve verso inolvidable”, sus sílabas, el secreto de aquello que creímos. Vivir en las réplicas, las rúbricas pero no en el gobierno de todos para todos sin entrar nunca. Libertad de conciencia, ni en sus listas, ni en los libros, ni en Dios, ni en instituciones libres. Mancha o letra para nuestros pequeños corazones, un descifrar de nuestra imaginación para estar a la altura de nuestros anhelos. Bloques de sensaciones conformando sentidos “a frase de una oración cortada, entrecortada”, ideas que fluyen interceptan el texto, enriquecen mecánicamente el texto, instaurando cierta transversalidad maquínica, modelizando, renovando materias de expresión. El tiempo y el espacio no son nunca receptáculos neutros, se bipolariza, se identifica, se crea un flujo, se escribe lo que habla la mente, hacen el dominio estético. Fluyen los recuerdos vivos que no pudieran hacerse con palabras, la fuerza de lo no discursivo con el valor del brillo de lo que enaltece, vivir para ser, en la propia ilusión, atravesar la oscuridad con la prosa propia, que es tan corporal por momentos pareciera que es la tinta de la sangre la pluma que escribe. Sigue el conjunto de poemas en un conversatorio como una música vaga repitiendo verdades, en el traquetear del tren vemos alejarse todo los recuerdos, los letreros, las casas, las ilusiones, los preceptos, un mundo anhelado y otro que fue, lo que disfrutamos y se fue, entre un mundo que ahora despierta y no sabe que estamos aquí rescatando momentos perdidos, lo mejor de lo mejor,” lo que es y lo que era, flor con fruto de un alba. piedra blanca a ese día”. Todo por el silencio feliz de una noche, la gratuidad de las pequeñas felices grandes cosas, apreciadas y versificadas, extendiendo su mano como vida soñada o sueño transitorio, solo uno lo sabe o intuye, en ese momento cuando tu vida es tu vida pero como si fuera ajena, donde nadie puede esconderse. A que se le puede llamar adiós? después de haber recopilado todo a lo largo y ancho del camino, no quedó dolor, alegría, pena que contar, momentos, preceptos, sapiencias del día, la vuelta por una vida, un mundo, una postura para andar, entender el suceder, una filiación a lo propio, reconciliar con los movimientos de progreso o de proceso, salvando los valores inmanentes. Una alteridad, ecosistema de un para otro, potencia de una apertura de un mundo no plano referencial consumista, exaltando una cartografía de riquezas existenciales de una dimensión no solo para sí sino para toda la alteridad del cosmos. En definitiva un ser para el otro, lo que hace conciencia de un existente fuera de la delimitación de un tercer excluido y de un aquí y ahora. El poemario actúa en su totalidad como un alisado de máquina significacional de su existencialidad.

4-
nota mental: hay palabras sin empleo
conocido, tan fuertes que siempre han
de hacernos equivocar. con el simple
paso de los años trocaríamos la plática
sobre la colectivización de la tierra
y la revuelta proletaria por la primera
persona del plural. un acto de lealtad.
es cuanto elegiríamos para recuerdo.
y pasajes de Banchs.

5-
contaré una historia sobre todos
nosotros. en aquel tiempo todos
nosotros teníamos menos de treinta
años en el cuerpo y el balbuceo
recurrente de un idiota. la vida valía
menos que un grano de soja
duhaldista. viviríamos para ver
el triunfo del comunismo. llegaríamos
a arcadia. llegaríamos a viejos.
seríamos felices. vimos el bosque
y el árbol. dijimos que no.

10-
todos somos principiantes ante
el hallazgo de las palabras. recordalo
si un día te dieras a pensar en nosotros
dos. y que para nadar mojarse había
que. ahora justo cuando (otra vez)
se llenó de gorilas y gestores
el gobierno popular clasemediero
blanco argentino; les ofrecemos
nuestras simpatías: con las cenizas
de los traidores, etcétera. nunca
dentramos en los libros, en las listas,
en dios, en la libertad de conciencia,
en las instituciones libres. pero vivimos
más, precedemos a las rúbricas.


12-
un suave campo verde tu sonrisa parecía,
una declaración de fe, mudado el cielo,
el año, el mes, la yedra, ninguna otra
finalidad que en sí misma. y menguaba
febo. hoy que todo parece valer un millón
de billetes falsos, esto es sólo para decir
que no podría hacerse nada parecido
con palabras.

13-
quisiera hacer una prosa, Merlina,
que no hable de amor ni juventud,
soplar sobre la palma y que te llegue
a través de la oscuridad. que diga
de modo suficiente: somos nuestra
propia ilusión. y que ambos estamos
más lejos que nadie en este mundo
de conciliar con el forrajero y el ortiba,
de interpretar sus propósitos; y sólo
admitir el más alto cántico del pulso
con que vivimos, siempre dignos
de acompañarnos hasta el fin;
para vos brilla la centella, ahora
y en cualquier lugar.


14-
ojalá estuvieras acá todos los días
de este mundo. quién podría llevarse
consigo el mundo entero, aquello que
nos es más caro. el verso más simple
y directo que alguna vez nos hayamos
atribuido contenía al menos un secreto
y no preguntaba cómo hubiera sido
hermoso que fuera. para que nos
sirviera de precedente. no sólo
por una vez.

15-
nos volvimos viejos destruyendo demasiadas
cosas y todos los recuerdos terminan igual
(son gratuitos y asedian a propios y extraños).
sonreímos en blanco y negro. en silencio,
como fue en un principio. queríamos decir
hola y adiós y buena suerte, mirar el encanto
rosa y dorado del atardecer. gira indiferente
la luna, amparo de los simples. una música
vaga por el arco del cielo y no regresa más.

32-
noche alta, pórtico lunar, construimos
nuestras casas para abandonarlas;
y más allá de en dónde o de qué modo,
tu vida es tu vida como si fuera ajena.
noche alta, pórtico lunar, ya no hay
patria más vacía, Cruz. y disminuyen
nuestras posibilidades sintácticas
sobre los carros de los cañones,
sin sueldo y sin casaca, en la negrura,
con la turba, ancianos, perseguidos,
reos, seniles, en ese mismo orden.
fue grato unirse al fervor de la sangre.
nadie pide permiso para esconderse.


Alberto Cisnero (La Matanza, 1975).

Publicó: “El límite de la materia” (Ruinas Circulares, 2012); y otros libros.

Publicará: en 2027 “Este libro es para vos"; en 2028 "Recuerda esa palabra"; en 2029 “La ninfa huye”; y así sucesivamente. Vivo o muerto.

Integra las antologías: “La nación generosa: 111 rutas al otro lado del mar” (La Gaya Ciencia, Murcia, 2015); “La carta perdida II” (Arta-Fundación Andreani, Buenos Aires, 2022); “El silencio organizado: poesía argentina contemporánea y sus consecuencias prácticas” (Colección Sur, La Habana, 2024); "Toda poesía es hostil al anarcocapitalismo" (Askasis, Valparaíso, 2024); y “Poesía argentina del siglo XXI” (Clara Beter, Buenos Aires, 2025).

“Ajab” (Barnacle, 2016):obtuvo una mención en los “Premios Nacionales de Poesía 2015 / 2018”.

“Mil brillos apagados” (Barnacle, 2024): en 2008 el libro resultó finalista del Concurso de Poesía “Olga Orozco” cuyo jurado estuvo integrado por Gonzalo Rojas, Antonio Gamoneda y Juan Gelman, poetas galardonados con el Premio Cervantes de la Lengua.



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