El viernes de su eternidad
Saber que María Granata ya no está físicamente entre nosotros, me obliga a mirar hacia atrás, hacia esa quinta arbolada en el límite entre San Vicente y Alejandro Korn, a la que se mudó con apenas veinte años y donde produjo la mayoría de su obra. Allí el tiempo más tranquilo, la naturaleza y el silencio acompañaban su energía creativa. San Vicente la recuerda como ciudadana ilustre. O como muchos dicen "la escritora de San Vicente"
Había nacido en Balvanera, Buenos Aires en 1920 y durante 105 años fue fiel a sus ideales y convicciones. Falleció el viernes 12 de junio del 2026. Es un pilar y una referencia ineludible para cualquier autor. A lo largo de su carrera, Granata construye una obra singular, situada en una zona donde el lirismo, la imaginación narrativa y la preocupación histórica conviven sin contradicciones. Incursiona con maestría en diversos géneros, incluyendo poesía, narrativa, literatura infantil y un periodismo comprometido y con ideología de género.
Recuerdo que muchos años atrás me devoré su novela “Los viernes de la eternidad”. Tenía en mis manos un libro que me cautivó tanto que, como cineasta, me resulta imposible no visualizar cómo transformar esos climas de realismo mágico en una experiencia visual.
Tiempo después, en 1981, Héctor Olivera estrena la película titulada de manera homónima “Los viernes de la eternidad”, protagonizada por Thelma Biral, Héctor Alterio y Silvia Kutica. Para la misma, María Granata trabaja el guión con el director, dándole alas y libertad creativa. "Desde un principio, lo que me interesó más conseguir es que no fuera el calco del libro, sino que ésta fuera una buena película por sí misma, ya que el cine es otro lenguaje" aclara en una publicación.
Mi mamá, Darcy Tortonese, también escritora, fue su amiga. Me habla de ella recordando sus interesantes y animadas conversaciones mientras compartían meriendas y proyectos culturales en épocas de la vuelta a la democracia.
Un poco más tarde estuvo participando en Avellaneda de charlas en la Asociación Gente de Arte invitada por la Sade Surbonaerense para hablar de literatura, poesía, y el rol del escritor en la sociedad. Asimismo prologó "Remolino de Cuentos y Rimas", el bello libro infantil de mi hermana Darcy Mell que obtuvo mención de honor en la SADE.
Su aporte a lo literario es muy importante. Como arquitecta de lo fantástico, comprende mucho antes que otros el poder del realismo mágico en nuestro territorio. María no escribe de manera fría y lógica, sino que lo hace con una paleta de pintora, creando atmósferas donde lo cotidiano vibra con una intensidad sobrenatural. Podemos inscribirla en la genealogía de escritoras que subvierten el rol tradicional de la mujer en el género, situándola como protagonista absoluta.
Integra la prestigiosa Generación del 40 junto a figuras de la talla de Juan Rodolfo Wilcock, Alberto Ponce de León, Olga Orozco, Silvina Ocampo, Jorge Luis Borges y muchos otros poetas que marcan el pulso de nuestra identidad literaria.
Los relatos de María Granata sobre su forma de escribir revelan lo que vendría a ser un método nada metódico. Explica que nunca arranca a escribir con un esquema previo. Y que nunca sabe antes cómo va a terminar una historia. Comenta que muchas veces el poema se le presenta hecho y no es necesario hacerle correcciones. Y define la narración como un modo de exploración de la naturaleza humana.
Aportes a la literatura
Desde temprana edad, muestra una profunda inclinación por la literatura. Fue influenciada por su padre, un médico italiano que falleció siendo ella muy niña, quien la introdujo en la poesía y la literatura.
Viviendo en San Vicente publica su primer libro de poesía, "Umbral de tierra" (1942), que le valió varios premios.
La escritura de María Granata en el género fantástico dialoga profundamente con una genealogía de escritoras argentinas que, durante el siglo XIX y el XX, desafiaron los límites de la realidad desde una sensibilidad singular.
La obra de Granata, especialmente en “Los viernes de la eternidad” se entrelaza con una tradición de "lo inquietante" que comparte puntos de contacto con autoras como Silvina Ocampo, Angélica Gorodischer o incluso Juana Manuela Gorriti en sus raíces decimonónicas.
Señalo aquí algunas conexiones clave con Silvina Ocampo como el caso del “extrañamiento de lo cotidiano”. Granata tiene la capacidad de intervenir la realidad doméstica con elementos disruptivos. Mientras que en Ocampo lo fantástico suele nacer de la crueldad o la infancia turbia, en Granata lo fantástico brota del “misterio existencial y la naturaleza”. Ambas comparten una poética de "lo pequeño": el detalle que, de pronto, se vuelve insoportable o mágico. Su escritura no busca el susto fácil, sino la alteración de la atmósfera. El "realismo extrañado" es en esencia una forma de mirar el mundo donde el objeto cotidiano (una quinta, una sombra, un jardín) empieza a vibrar con una intensidad sobrenatural.
El “elemento fantástico como presencia tangible” la emparenta con Angélica Gorodischer. En “Los viernes de la eternidad”, Granata explora el regreso de un fantasma como una presencia tangible, una lógica que conecta con la forma en que Angélica Gorodischer utiliza la fantasía para explorar espacios de libertad o aislamiento. Granata, sin embargo, imprime una carga lírica más densa, propia de su formación en la Generación del 40. Mientras otras autoras del género usaban el fantástico como una distopía o una ciencia ficción, Granata lo utiliza como “un lugar de permanencia del amor”. Es un fantástico "sentido", donde la muerte no es una ruptura, sino una continuación del tiempo.
Otro punto fundamental que une a Granata con otras escritoras argentinas es la “subversión del rol de la mujer en la literatura”. Tradicionalmente, la mujer en el fantástico era la víctima o el objeto del enigma. En la obra de Granata, como en la de otras grandes autoras de la época, la mujer es quien observa, quien narra y quien decide sobre lo sobrenatural. Su escritura es el mapa de un mundo donde el hogar es el centro del universo. Al hacer esto, Granata reivindica el espacio doméstico como un laboratorio de lo fantástico, una tendencia que hoy vemos reflejada en la obra de autoras contemporáneas que vuelven a lo hogareño para contar historias de terror o maravilla.
La crítica comparó su estilo con el barroco latinoamericano. En este sentido, su escritura resuena con la tradición de las escritoras de la región que, alejadas de la austeridad de los autores europeos, apostaron por una prosa exuberante, sensorial y cargada de metáforas.
En esta genealogía su obra se emparenta a la de Juana Manuela Gorriti en el siglo XIX. A pesar del salto temporal de más de medio siglo entre ellas, comparten rasgos estéticos profundos que configuran una forma específicamente femenina y subversiva de abordar lo sobrenatural. Tanto en los relatos decimonónicos de Gorriti como en Granata, lo fantástico no ocurre en castillos lejanos, sino en el espacio íntimo del hogar (salas de estar, patios o habitaciones familiares). Los objetos cotidianos actúan como catalizadores de lo sobrenatural. En Gorriti lo vemos con prendas cargadas de fatalidad (como en su relato “El guante negro”). Gorriti explora con frecuencia el espiritismo, las premoniciones y los fantasmas vinculados al trauma histórico del país. En cambio en Granata prima lo metafórico.
Redescubrir a Granata dentro de este linaje es fundamental porque nos permite romper la idea de que ella era una autora "desconectada". María Granata no solo escribe lo fantástico; ella está construyendo una forma de entender nuestra identidad nacional a través de lo invisible. Mientras otros intelectuales discuten la realidad política en términos estrictamente materiales, ella introduce el fantasma, el sueño y la memoria como componentes innegociables de nuestra historia.
Nos dice: "creo en la literatura que transforma. Cuando un lector al terminar de leer un libro no siente que en él cambia nada no ha leído literatura. Puede gustarle o no, puede estar o no de acuerdo, pero si al rato olvida lo que ha leído, si siente que sigue siendo el mismo, no sirve."
Hablar desde la militancia
Además de su faceta literaria, Granata es una activa militante política vinculada al peronismo. Integra la Peña de Poetas Eva Perón y funda el Sindicato de Escritores de la Argentina (SEA), apoyando la reelección de Juan Domingo Perón y el Segundo Plan Quinquenal. Es importante señalar que el SEA representa el intento de crear una institucionalidad cultural propia alineada con los objetivos de justicia social y soberanía.
Granata escribe textos políticos desde la Subsecretaría de Informaciones de la Presidencia de la Nación. No se trata de intervenciones anónimas o marginales. Son textos de divulgación política firmados por una escritora que viene del campo literario y pasa a formular ideas públicas dentro del Estado justicialista. Una forma de pedagogía popular.
Durante la "Revolución Libertadora", su nombre figura entre los artistas amenazados de muerte, y sus libros son objeto de censura. Participa en la Resistencia Peronista contra la dictadura. Entre los años 57 y 58 dirige el periódico “Línea Dura”. Línea Dura apareció el 4 de noviembre de 1957 y se publica hasta el 11 de noviembre de 1958. El Archivo Histórico de Revistas Argentinas, registra 46 números. Durante las primeras diez ediciones María Granata usa el seudónimo "Nélida Valdez". Está obligada a hacerlo. Era la época más áspera de persecución al peronismo. En marzo de 1958, desde el número 11, el periódico pasa a presentarse como “Órgano del Movimiento Peronista” y Granata comienza a firmar con su nombre verdadero. A su vez esta publicación es un espacio pionero donde las mujeres de la resistencia debatieron de igual a igual sobre estrategias, ideologías y conflictos internos del movimiento.
El estilo de Granata en estos escritos fusiona su calidad estética y poética con un análisis político
severo que otorga al semanario una voz potente que busca “mantener viva la moral en la derrota”.
Con la vuelta a la democracia en los años 80 integra la Comisión de Cultura del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), junto su compañero Ramón Prieto Bernier y a grandes intelectuales y artistas de la época. Un espacio desde el cual continúa bregando por una política cultural nacional. Esta versatilidad, lejos de ser contradictoria, refleja a una intelectual que entiende que los espacios de gestión cultural son también trincheras donde la cultura debe estar presente. En sus escritos de esa época aboga por la unión frente a los enemigos externos en un partido único que debería llamarse “el partido de los argentinos contra las multinacionales”.
Es fundamental redescubrirla hoy como una autora total. Leer sus folletos políticos o sus escritos clandestinos nos permite entender que su obra es una unidad: la narradora que jugaba con los fantasmas y la intelectual que batallaba en la trinchera del debate. Desde sus ensayos publicados por la Subsecretaría de Informaciones de Presidencia de la Nación durante el gobierno peronista a cargo de Raúl Apold, atravesando sus publicaciones poéticas, su participación en la famosa Peña Eva Perón y la dirección de la revista Línea Dura hasta sus últimas novelas, la obra de Granata desprende múltiples visiones del espíritu humano y del país. La preocupación por lo comunitario, y su particular mirada sobre lo eterno y el funcionamiento de lo místico en la vida cotidiana del pueblo son ejes de su literatura.
Cómo acercarse a su obra hoy
Investigaciones y recopilaciones literarias recientes, exponen que Granata sufrió un tipo de censura sutil pero duradera: la invisibilización y el olvido deliberado. Tanto sectores de las sucesivas dictaduras como ciertos círculos de la intelectualidad democrática y medios de comunicación tradicionales decidieron dejarla fuera del canon literario argentino, sus ensayos, artículos y textos de fuerte contenido político y social fueron ignorados y ocultados durante décadas para opacar su figura como intelectual popular.
El reciente lanzamiento de la colección digital “María Granata, una muchacha bonaerense” es un acto de justicia necesario. La presentación de los trabajos recuperados por parte del Instituto Cultural Bonaerense se realizó en julio de 2024 con un panel se titulaba “Las multiplicaciones de Eva Perón: María Granata, una intelectual orgánica”. Participaron Julia Rosemberg, Gabriela Borrelli y Manuela Hoya. Hoya sostuvo que sus escritos permiten ver el rol que el Estado justicialista pensaba para las mujeres. Borrelli planteó que Granata sufrió censura por su militancia feminista y peronista, y por decisiones de colegas y medios que la dejaron afuera del canon. Rosemberg señaló que Granata fue relevante en el período de proscripción del peronismo porque aportó “vitalidad en la derrota”.
Para quienes quieran volver a su voz, el material político y ensayístico rescatado está disponible para descarga gratuita en formato PDF a través del portal oficial del Instituto Cultural de Buenos Aires y el repositorio de la Cámara de Diputados provincial. Sobre su obra infantil, gran parte circula en plataformas como “Leeme un Cuento”. Para sus novelas mayores, como “Los viernes de la eternidad” las librerías de viejo siguen siendo el mejor refugio para encontrarlas.
Despedidas
Hoy, al despedirla, me queda la sensación de que se apaga una luz, pero que su legado es una antorcha. Su hijo Rafael Prieto, su nuera Liliana y su nieto Agustín pierden a la madre, a la abuela, pero nosotros, los lectores, perdemos a una de nuestras conciencias más lúcidas. Se nos fue, sí, pero al recorrer sus páginas entiendo que María sigue estando tanto en la vigencia de sus postulados políticos, como en la magia cotidiana y extraordinaria de sus relatos.
Con ella desaparece una de las últimas representantes de una generación de escritores para quienes la literatura no era una profesión sino una forma de intervenir en el mundo. Poeta, narradora, periodista y militante política, atravesó más de ocho décadas de vida intelectual argentina sin renunciar jamás a ninguna de esas identidades.
Gracias, María. Por la magia, por la lucha y por habernos enseñado que el compromiso, bien escrito, es la forma más alta de la belleza.
Bibliografía:
1. Libros y Obras de María Granata (Fuentes Primarias)
• Novelas y Poesía:
• Granata, M. (1942). Umbral de tierra. Sociedad Argentina de Escritores (SADE).
• Granata, M. (1971). Los viernes de la eternidad. Emecé Editores.
• Granata, M. (1974). Los tumultos. Emecé Editores.
• Literatura Infantil y Juvenil (Selección):
• Granata, M. (1974). El ángel que perdió un ala. Editorial Plus Ultra.
• Granata, M. (1976). El bichito de luz sin luz. Editorial Plus Ultra.
• Granata, M. (1979). El perro sin terminar. Editorial Plus Ultra.
2. Colección de Rescate Histórico (Instituto Cultural de Buenos Aires)
• Tomos de la Colección Digital:
• Rosemberg, J., Barbatto, M., Guarnaccia, S., Barbatto, D., González, F., Rosemberg, V., y Rendón, G. (Eds.). (2024). María Granata, una muchacha bonaerense: Tomo I. Folletos políticos. Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires; Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires. gba.gob.ar
• Rosemberg, J., Barbatto, M., Guarnaccia, S., Barbatto, D., González, F., Rosemberg, V., y Rendón, G. (Eds.). (2024). María Granata, una muchacha bonaerense: Tomo II. Línea Dura: un periódico de la resistencia. Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires; Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires.
• Rosemberg, J., Barbatto, M., Guarnaccia, S., Barbatto, D., González, F., Rosemberg, V., y Rendón, G. (Eds.). (2024). María Granata, una muchacha bonaerense: Tomo III. Entrevistas. Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires; Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires.
3. Prensa Clandestina Dirigida por la Autora
• Granata, M. [bajo los seudónimos de Nélida Valdez y Nelly Vázquez]. (1957-1958). Línea Dura: Semanario de la Resistencia Peronista. Números 1 al 22. Buenos Aires, Argentina.
4. Fuentes Institucionales, Biográficas y de Prensa (selección)
• Fundación Konex. (s.f.). María Granata: Premio Konex de Platino 1984. fundacionkonex.org
• Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires. (2024, 25 de abril). Ya se encuentra disponible la colección digital "María Granata, una muchacha bonaerense". Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. gba.gob.ar
• Municipalidad de San Vicente. (2026, 12 de junio). Homenaje y despedida a la vecina ilustre María Granata (1920-2026) [Publicación de Estado]. Facebook.