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EMOTIVA PRESENTACIÓN DE DUENDES EN MI CAMINO DE RAMONA DÍAZ, EN EL CICLO MISTERIO Y PALABRA. Por Sebastián Jorgi
27.06.2026 07:33 |
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El ciclo Misterio y Palabra que llevan adelante sin pausa Graciela Licciardi y David Sorbille fue el escenario de una noche inolvidable. Colmada la sala Alejandro Roemmers se llevó a feliz término la presentación de un proyecto de larga data. Hace algunos años, la profesora Rosa Tezanos –durante un zoom recordatorio de Juanita Arancibia través de un zoom— sugirió de reeditar Duendes en mi camino de Ramona Díaz, pero glosado con comentarios críticos. Sugerencia que me movió a enviar los cuentos de Ramona Díaz a varios ensayistas amigos, que conocían la obra de nuestra escritora goyana.
Al poco tiempo fui recibiendo los ensayos,: Liliana Bellone. Juan Mazzuchini, Mariela Beneventano, Marta Vega, Enriqueta Borello, Carlos Berbeglia, Graciela Licciardi (También editora del libro), Francisco Saldaña Contreras, Bertha Bilbao Richter, Marcelo Bianchi Bustos, Miguel Marlaire, Susana Quiroga y el que escribe esta nota. Se conserva el Prólogo de Marta de Paris y la contratapa de Rubén Sebastián Melero de la primera edición de 2015 (Los Robinsones). Asimismo hay una dedicatoria a la ilustradora de tapa de la primera edición, la artista plástica Estela Refojos.
Y dedicatorias familiares, a las que se suma el nombre de Juana Arancibia la creadora del Instituto Literario Cultural Hispánico. Precisamente, el libro es parte de la Colección La mujer en la Literatura Hispánica (Volumen X)
Abrió el acto David Sorbille que leyó una adhesión muy cariñosa de María Soto en nombre de la Biblioteca Marta Elgul de París del Barrio Bicentenario de Goya, emotiva carta insertando un poema de Rubén Darío.
Seguidamente Graciela Licciardi, en su rol de editora y ensayista, se refirió a Duendes en mi camino con apreciaciones profundas sobre el mundo narrado por Ramona Díaz. Al final la autora leyó su cuento La tía Cirila, tramo que remite a su infancia de fuerte contenido poético.
Ramona Díaz expresó cálidas palabras de agradecimiento a la concurrencia, coronando una presentación muy emotiva en la Sociedad Argentina de Escritores. Seguidamente se abrió el Micrófono Abierto para el lucimiento de todos los poetas presentes.
ESTRUCTURA DE LA OBRA
HISTORIAS DE VIDA, RECREOS DE INFANCIA, GALERA DE CUENTOS
El primer libro de Ramona Díaz, pero ya amasado en su espíritu de lucha, denodada e indoblegable desde la niñez y adolescencia hasta su edad madura. Amasado en sentimiento y en recuerdos que ha plasmado fielmente en Duendes en mi camino, libro crecido en libretas y cuadernos, mientras hacía su carrera docente o en algún bar, o su mesa de comedor diario. Con prólogo-estudio de Marta de París y una contratapa de Rubén Sebastián Melero, ambos generosos y plenos de cariño, el arte de tapa de Estela Refojos que reproduce el Paseo del Poeta en bello cuadro, sí: todo queda en Goya. Como para autenticar la identidad telúrica, el fuerte lazo compoblano y coterráneo que tiene el libro de Ramona Díaz.
El volumen está estructurado en tres partes: 1.La trilogía de la Tía Cirila, 2. Colonia Carolina Porá y 3. Duendes, Trenes y Corsarios. En las dos primeras afloran estampas costumbristas, impregnadas de realismo mágico, sin que esta categorización resulte excluyente. Quiero traer a colación, para que la idea no quede tergiversada o trunca, el epígrafe que Ramona Díaz catapulta en el inicio: “En las narraciones sobrenaturales el mundo queda patas arriba. Por lo contrario, en las narraciones extrañas, el narrador, en vez de presentar la magia como si fuera real, presenta la realidad como si fuera mágica”(El realismo mágico, Enrique Anderson Imbert). Casi nada, casi nadie, catedrático y ensayista ilustre y cuentista de variados registros y temas, que don Anderson sea modelo de Ramona(casualmente, ella ha estado leyendo en las vacaciones su novela Amoríos y coincide con Nélida Norris que es una de las grandes obras de Anderson), es bastante. En las tercera parte, la travesura fantástica es más notoria: se encuentra de pronto el personaje narrador con Cortázar en la estación Constitución y viaja con él a Banfield, o con Manucho Mujica Láinez en Los Cocos(Córdoba) y entabla con ambos conversaciones, esbozando sutiles tramos intertextuales y escenas de humor. Hasta se anima a escribir una historia de filibusteros, poniendo en escena al Corsario Negro, en una nueva aventura.
Pero en Duendes, Trenes y Corsarios, habrá otra sorpresa: un homenaje a Reutemann—admirado por la autora—y otro homenaje al poeta Rubén Vela,--citando un poema-- y a su esposa Nina. Se trata de El circuito del duende, en el que el piloto sale a pescar por el Paraná y le aparece el Peque, un duende. Toda una fantasía. Aquí cobra relieve el paisaje de Santa Fe, los dos homenajeados y unos versos de Juanele, como para redondear una historia plena de realismo mágico, con algunas pinceladas de humor. Las dedicatorias certifican el sincero homenaje. Cierran este capítulo final, Los muros de cartón y Noche de gala, dos minicuentos, en los que el cartón y sus cartoneros cobran un protagonismo irreparable, en una metáfora de nuestro tiempo que ensamblan la pesadilla y la vida cotidiana.
Pero volviendo a las estampas costumbristas, el personaje de la Tía Cirila, desplegado en una trilogía de cuentos en donde la narradora, pese a la oblicuidad de la tercera persona, no puede disimular su protagonismo : Nena. Así, acompaña a la Tía a hacer unas comprar, pero en verdad en el campo, se cambian vestidos y se pintan para asistir a un baile donde tocará don Tránsito. Es el cuento madre, seguido de otro donde la Tía Cirila prepara una comida para Navidad, entablando un diálogo escindido entre la receta culinaria y la picardía. Ya el que cierra esta serie es más dramático: las mujeres lavan la ropa en el arroyo y de pronto un grito sacude el lugar: una víbora ha picado a la Tía Cirila. Y el trance generará suspenso, después de la internación de la víctima.
Colonia Carolina Porá contiene tres piezas: El carro cué, La casa de Aidita y Una luz en el horizonte. El abuelo a tienda suelta en el carro y con los caballos enloquecidos se llevará por delante la tranquera con la desprevenida abuela, que volará por los aires. Instancias poéticas se notará en la casa de Aidita—donde se alojan Marta de París y la autora Ramona Díaz--. La dueña de casa las lleva en un paseo a Lavalle—pueblo natal de Marta—en su auto, visitan a la intendenta electa y al regresar, al costado del río, se detienen en la casa donde Marta nació. Un momento de clímax se advierte en este cuadro, al contemplar aquella casa de ladrillos bastante deteriorada. Éste es uno de los cuentos más poéticos, ya que la narradora y su prologuista estarán acompañadas por Mary y Aidita, las anfitrionas hermanas de Goya, a las que Ramona les rinde un homenaje. No menos intensidad poética tendrá Una luz en el horizonte, en el que la niña recrea una travesura de infancia, empecinada en desenterrar un tesoro, supuestamente ubicado junto a un árbol donde la noche anterior brilló una luz. Aquí la Nena, la protagonista, irá en busca del tesoro, tropezando con vecinos que le alertan de una leyenda terrible y además, acuciada por su padre, que, enojado, trata de atajarla. Pese a todo…
La autora evade todo regionalismo conservador, donde los cuentistas estaban abocados al rescate de lo folklórico, “distanciados de la materia narrada” al decir de la profesora Marta Bustos (véase su prólogo a EL cuento argentino, CEAL, 1979), mientras otros tenían “un sensible acercamiento comprensivo de la realidad del hombre, su mundo y sus conflictos, logrando textos con valores intrínsecos”. Es el caso de Ramona Díaz, que provista de historias de vida, vuelve a su tierra tomándose recreos de infancia y escribe, apunta en sus libretas y cuadernos, y saca de la galera cuentos como si fueran palomas.
Y andando en el bosque de los sueños y la imaginería, habrá seguramente tropezado y conversado con varios Duendes en su camino.
SEGMENTOS DE UNA TRAVESÍA ENTRE LA DOCENCIA Y LA FICCIÓN
Ramona Díaz, por intermedio de la Profesora Juana Arancibia, fundadora del Instituto Literario y Cultural Hispánico, entabla una relación con Zulema Mirkin, que organizaba regularmente una tertulia-taller en su domicilio de la calle Misiones 65, sábados por medio. Concurían Marta de París, Carmen Escalada, Susana Fernández Sachaos, Máximo Paz y el que escribe esta nota.
El aderezo era la música de Jorge Mirkin y de la propia Zulema (Autora de la famosa guarania Recuerdo de Ipacaraí) y una suculenta mesa de sanguchitos, bebidas y café. Transcurría el año 1990. La docencia ocupaba a Ramona Díaz en tres turnos, mañana, tarde y noche (Primaria de Adultos). Siempre con sus cuadernos a cuestas, anotando escenas de su infancia y adolescencia en Goya, lo que se fue materializando en relatos autobiográficos algunos y en fantasías otros, devenidos de sus lecturas de Julio Verne. Un escritor de su preferencia desde su juventud es el autor de En la noche del pasado, James Hilton. De los nuestros los cuentos de Horacio Quiroga. La novela A la sombra del búho de Luisa Mrercedes Levinson, autora que Ramona considera su madrina literaria, a la que visitaba en su casona del barrio de Blgrano,
Pero un mentor insoslayable fue el narrador, poeta y académico Elías Carpena, a quien trató cuando estudiaba el Profesorado en la Escuela Normal Mariano Acosta, donde el autor de El Doradillo oficiaba de Bibliotecario. La carrera en el Mariano Acosra fue muy rica y va más allá de lo estrictamente en la formación docente.
Hasta el 2019 su creatividad estuvo volcada a la ficción narrativa. Su estadía en Mar del Plata con el grupo poético La saga de las siete despierta en ella escribir poesía. Impulsada por el poeta Juan Carlos Lespada escribe para los juegos florales La silla, poema inaugural de su poemario Soledad en los parques. En Pandemia, animada por los zoom del grupo El mono armado lee sus nuevas producciones. Y se integra a esta pléyade, movilizadora, Un tándem que llevan adelante sostenidamente Mariel Monente y Fernando Ramiro Silber.
A grandes rasgos la intensa y denodada travesía de Ramona Díaz entre la Docencia y la Creación Literaria,
RAMONA DÍAZ
Nació en Goya, Provincia de Corrientes.Reside en Capital Federal .Profesora de Enseñanza Primaria (Escuela Normal de Profesores N° 2 Mariano Acosta –culmina carrera en el Próspero Alemandri de Avellaneda 1978.) Profesora de Enseñanza del Adulto y del Adolescente.(Instituto de Formación Docente N°1 de Avellaneda, 1995,Bibliotecaria Escolar y Auxiliar.2000.
Sus escritos aparecieron en medios gráficos y en antologías, revistas nacionales y extranjeras..Ha publicado La niña perdida en traducción de Carolyn Brown(100 words. Universidad, de Iowa, 1996). Obtuvo importantes distinciones por su obra narrativa en Merlo(San Luis) y Prov. de Buenos Aires, (Chascomús y Concurso Internacional Latinoamericano de Junín, 2020)
Ha presentado su libro Duendes en mi camino (2015)con prólogo de Marta de Paris y Niños audaces,(2020)con Prólogo del Dr. Marcelo Bianchi Bustos y Umbral de Bertha Bilbao-Richter e ilustrado por Mabel Fontau. Su libro de poemas Soledad en los parques, (2021) fue festejado con diversas opiniones e ilustrado por el gran artista plástico Guillermo Roura.
En 2022 tuvo un Conversatorio con alumnos de la Universidad Marechal de Paraná (Brasil) coordinado por la Dra, Denise Scolari Vieira, y otro con el Instituto Literario y Cultural Hispánico de California (ILCH) por sus ficciones.
Asimismo la Revista RANLE, órgano de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, publicó su cuento La nube negra, seleccionado por el Dr, Carlos Paldao. Consagrada Dama de Cristal en el Grupo MEC en 2022, que dirige la Profesora Martha Edith Candioti. La Intendencia de Goya le ha entregado una plaqueta en reconocimiento a su obra literaria y a su accionar por la cultura en la Feria del Libro de las Pasiones en 2023. En este mismo año publica Misterio en el barrio Cafferata contratapa de María Cristina Chiama. Y en 2024 la novela Los cambacitos de la Laguna Verde contratapa de Antonio Ramón Gutiérrez- En 2025 El árbol mágico el sello playa sola le edita un relato de literatura infantil prologado por Darcy Mell y fue presentado en la Televisión de Goya merced a una gestión de la Licenciada Marísa Laura Báez.Y declarado de Interés Cultural por la Secretaria de Cultura de la localidad correntina, por su titular Manuel Zampar.
Recientemente su relato El viaje fue seleccionado en el I Premio de la Memoria de la Inmigración Española, convocado por la Universidad de de Zamora, España.Es miembro de SADE filial Goya y del Instituto Literario y Cultural Hispánico.
Ha ejercido la Docencia durante 30 años.