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Sobre el destiempo de Gustavo Toba. Edita Barnacle. Por Pablo Queralt

06.07.2026 06:13 |  Noticias DiaxDia  | 

El movimiento de lo corporal en las cosas del alma, escribiendo su mundo como un dialogo ininterrumpido del compuesto sustancial cuerpo y alma, la palabra como elemento de comunicación, información y un ser ahí presentes van en este texto de Gustavo Toba exponiendo sus percepciones de un mundo captado en sus detalles y circunstancias. Integra los distintos universos extraños y familiares en la entrega del instante. Una celebración del diario de viaje, la mujer dando a luz sola, los objetos desgastados en la caja de cartón, el pececito en el inodoro, las cosas del alma, flotando en el aire es el sueño del relato. Señas de los espacios que ocupamos vistas desde el afuera, ir con esas cosas zumbando en el cerebro como abejas entre las uvas y espejos quebrados de la fantasía donde baila el ideal, en una dimensión poética en un juego de intensidades y conformaciones maquínicas van haciendo la galaxia- libro: el destiempo. Imágenes, alegorías buscando detrás de la vida ausente, un correr de la memoria que finalmente es imaginar lo que fue y lo que será. La lengua muda, la oreja sorda permiten fluir el sentido encontrado y de allí hacer una conciencia de la cosa. Cuando uno va extraviado en el cosmos la única aspiración es dormir, esos momentos captados de un diario de vida, alternan con sugerencias, opiniones, caminos de vida, disquisiciones acerca de cada día que vivimos. Contrastes de vida que solo la música salva en su milagro infinito contra el vaso de veneno concentrado; es un sueño desconocido o un hielo en el refresco sumergido. Un poema se engancha a otro haciendo un cuadro, una singularidad que trabaja y prolifera su texto, expande su universo, una forma de mirar ese destiempo, que nunca colma o llega tarde. Ante un mundo de posibles y potencialidades anida la mirada que recoge esta escritura marcando un registro de lo que es y lo que podría haber sido. Es un poemario respiratorio marcado por las necesidades expresivas y entonaciones discursivas donde la voz elige la forma prosada o la forma de segmentos poéticos dando un ritmo de comunicación que hacen fluir como agua del rio los versos en su torrente del tiempo perdido. Los flujos se asocian, se agencian, territorializando una transportación del mundo de lo visto, vivido y lo que generó la mente en el terreno de la percepción haciendo su cuaderno, su bitácora. Donde fluyen las enunciaciones:
“El destiempo es un cuadro desfigurado; un retrato privado del trazo y la línea. El destiempo asume un modo errático de querer la convivencia con el tiempo. Si hay destiempo, tu tiempo fue como amnesia”.” El destiempo, como el milagro,
es un paralítico que se levanta y anda “ Al fin un libro que hace andar al paralitico
es remedio para el destiempo.

Gustavo Toba (Buenos Aires, 1973)
Es Licenciado en Letras por la Universidad de Buenos Aires. Publicó el libro 36 desintegraciones (2023) y el disco Despedida (2015). Actualmente escribe para la revista Otra Parte y prepara su segundo disco.








































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