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Poemas de Beatriz Vallejos (Santa Fe)

02.01.2020 18:18 |  Noticias DiaxDia  | 

Antes del poema
en cada rama
antes
antes
Sólo allí quiso ser
 
Hablar con otros es andar el mar
 
Libertad dinastía del aire
Estoy borrando los siglos.
La mujer se vuelve,
de sus manos brota la alfarería
la agricultura el tejido.
Ese es su reino, ese es su reino
alegría
Estoy borrando los siglos.
El hombre está
donde su mirada no llega
el amplio mundo
El hombre sueña
El hombre es un poema
La mujer cantaba arrodillada
en su quehacer
La mujer le dio a leer un mensaje:
Sólo me siento libre
cuando soy capaz de crear.
 
El diáfano
Hay un sitio en la Tierra.
Hay un sitio en la Tierra, sí.
Digo que hay un sitio en la Tierra;
no, el dolor lo retrae, lo lleva
más allá de nosotros,
más allá de nuestra pobre
posibilidad de explicación.  No
hay un sitio en la Tierra,
pero entonces el diáfano canta
para nuestro oído perceptible
de toda transfiguración de la memoria también.
 
¿Has oído cantar el diáfano
que absorta niñez
lo bebía de cielo?
¿De dónde regresaba?
¿En qué lugar de la Tierra, entonces?
...
 
¿Nadie ya, o acaso?
Glicina esmerilada
la luz
atardece
Nadie ya? O acaso el patio
suavemente desborda
¿Cantaba ella?
Susurraban las plantas
el agua del verano, arabesco
de otras presencias.
¿Lejos o cerca, nadie ya?
Cuenco de otras manos
auscultando el eco.
…..
 
Tarjeta de humo
apantallan
aguardan
de una nada
un algo
….
 
Los ríos
La humanísima vez
que cae una lágrima.
….
 
Huerto del alba
A Miguel Hernández
 
Huerto del Alba, sentémonos
aquí Miguel, que está
buena la luz para ver
 
La hermana
¿Yendo íbamos?
charcos de lluvia
descalzas yendo íbamos
de cielo
pies de arenal hilos
de las islas aire
cruzando desvaídos lilas
íbamos
 
Ángeles en los umbrales
De hogazas de neblinas
La madre los despeina
Calladitos están
rotosos de mí
 
La imagen
se despereza de la luz
y funda la memoria
 
Quise bordar
El poema inasible
Quise bordar
una corola
la corola fue pájaro
Quise bordar mi corazón
y regresó el pájaro
a llevarse las hebras.
 
El grito
De orilla a orilla
como si no hubiese nadie
 
Bodegón con jarra
El contorno de la jarra
entorna el vino.
Una posible ausencia
el mantel extiende.
Alguien levanta un vaso,
Cómo es que resplandece
una ceremonia de olvido.
….
 
Atardece
apaisado profundo
 
Ciudad
fosforece de lejos
como un nido
 
Angel de Paul Klee
 
muchas veces fui el
ángel de Paul Klee
en la escalera profunda.  Huérfano.
Donde otra luz no llega
que veladuras de quinqué
quemadas vidrieras de mariposas
atrapadas o la vibración
de una abeja que perdió el rumbo
tal vez
Muchas veces fui el
ángel de Paul Klee y sobresaltaba
mi pecho un dolor de espinas
abiertas en penumbra.  Escuchaba
la voz de otro ángel
el ángel púrpura (el ángel
de los andrajos que reparte
ungüento a los desamparados)
Entonces mi dolor asomaba
girasol y se volvía a atenuar
y suspendía mis horas
Y no sabía que sabía
que toda piedad es triste
Y no sabía si arrojarme
a los callejones sin fin
o quedarme aquí
donde Paul Klee me había pintado.
 
Serena conexión
Una pequeña mujer china
como sería yo
bordó esta pequeña pantalla
de rafia y de colores
como lo haría yo
Leo sus manos
Leo su absorto perfil
bordando un pequeño detalle:
“Yo soy”.
 
Tinta de Goya
negra de azul
la tinta de joya de Goya
 
A una flor
 
La frágil flor
que la primavera no pondrá en mis brazos
otra dimensión recorre.
No digo vida efímera.
Para ella el mundo invisible extiende
el jardín nevado de Dios.
 
"y cantará en las tejas
un pájaro salvaje"
César Vallejo
 
Misil.......misil
grazna el cuco
el pico torvo acuña
la sombra de agorar
 
Revés del cielo
bogan
ropitas de los sueños
retablillo de Él
 
Por encima del silencio
                            Orillas del Salado
                            Santa Fe
Camalotes patéticos
por encima de latas
por encima de vidrios
por encima del silencio.
Quién sabe la piedad
la impiedad.
Quién sabe la vergüenza la exquisitez.
El paisaje sobre ruedas, quién sabe.
Casualmente de otros esotéricos
símbolos quién sabe, arrojados:
podridas gomas, podridas hojas.
Esa zapatilla en el barro
perdió su pie, quién sabe.
Chingados rectángulos
de toda existencia.
Interrogantes
que resisten los libros.
 
Amanezco otra vez
entretorcaz
entrenaciendo
entreluces
opalinas de sollozo.
 
Voy velada en la estación del viento
-isla del Ubajay y la laguna interior-
Tenuidad de mis ojos ya ven
Claridad de fragancia ya es
Éste es el sitio
Motas de luz aromito
Aromitos al mediodía sin límites
De la laguna interior la garza
Las garzas levantan cruzan
Vuelven me llevan
La neblina también..la
Cambiante gracia
 
Agonía plural
Maravilla musical de las gotas
sumaron la sonrisa del agua.
¿Aroma el azul, la tierra mece,
o las espigas triunfantes, aleluya cereal
cimbraron para sí la alegría?
Para sí ah para sí en el vaivén
de lo que es para sí y recibido
para dar ¿en qué brevedad la nota pura
es de sí o es el eco
el regresante de la gracia?
Piedra-nave del canto a sus unánimes:
hombro del día,
espalda de la aurora,
de la noche es el rostro.
 
Rocío
Permanece;
no ha cesado el amanecer.
 
Un picaflor asentado en una rama
bajo la llovizna
Largo tiempo estuvo así.
Bebimos el tenue
silencioso tornasol.
Y recién entonces
levantó vuelo.

A cambio
Nos fue dado un día
a un paso del sol,
casi nada.
Nos fue quitado un día
a un paso del sol,
casi todo.
 
Si entonces
Y el zorzal del amanecer
¿todavía asiste? Trae la hebra
y llama, o es el vidrio
de la ventana del oeste,
cerrada ya, si escucho su reflejo
del rectángulo como una hendidura.
Existe, o es su enviado,
o relaciona nuestro recuerdo común
para ese cofre de infancia
de ceremonia cotidiana
¿confinada ya?
 
El sirirí emigra
Con gritos de júbilo
¿despedida o retorno?
Tanta seguridad
para sus pequeñas alas.
¿Por qué me compadezco?
 
Vibraba de abejorro la mañana
y era un sentido
de la vida
a la sombra de las hojas
miraba pasar
qué hermosa flor separaban
un gajo
esta mañana
es demasiado pronto
 
Del mismo atardecer
la blusa avioletada
del mismo atardecer
dispersaba los gritos
llamaban de lejos
o lloraban?
o escondían el juego
motas del basural
 
 
Beatríz Vallejos nació en la provincia de Santa Fe (1922 – 2007). Poeta y artista plástica. Destacada en bellas artes. A sus 15 años recibió su primera mención de Honor por su poesía (Biblioteca Popular “Mariano Moreno”)
Publicó los libros de Poesía: Alborada del Canto (Castelvi, Santa Fe ,1945);Cerca pasa el río( Ediciones Rosario, Rosario, 1952);La rama del seibo(edición de la autora,Rosario,1963);El collar de arena (Colmegna, Santa Fe, 1980);Espiritual del límite (La Ventana, Rosario, 1980); Pequeñas azucenas en el patio de marzo(Ediciones Juglaria, Rosario, 1985); Ánfora de Kivi (Ediciones Juglaria, Rosario, 1985); Horario corrido (Fundación Ross, Rosario, 1985);Lectur en el bambú(Fundación Banco Bica, Santa Fe, 1987); Sin evasión (Ediciones Delanada, Santa Fe, 1992); Donde termina el bosque( Ediciones del Taller,Rosario, 1993); Del río de Heráclito(edición de la autora, Santa Fe 1999);Del cielo humano(Universidad Nacional del Litoral,Santa Fe, 2000);El Cántaro(Ediciones en danza, 2001,Buenos Aires);detrás del cerco de flores (Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, 2002) y más publicaciones con otros autores.
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