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SEMBLANZA DE MIGUEL MADRID. Por David Antonio Sorbille
24.05.2026 02:52 |
Noticias DiaxDia |
Recuerdo que el 15 de noviembre de 2012 presenté al querido poeta Miguel Madrid, a quien tuve el honor de prologar su libro Momentos poéticos, en el año 2008. En aquella ocasión, mencioné el significado del pensamiento de Borges, cuando nos aleccionaba sobre la poesía como brusco don del Espíritu.
Señalé, además, que el tono poético de Miguel es un ejercicio inmanente a su condición de observador de la realidad y su trasfondo, pero desde una posición que hace del manejo adecuado de la palabra, un instrumento sensible y lejano de la innecesaria retórica verbal. En su estilo libre, el reconocimiento a sus afectos, acompaña sus principios en el vuelo cósmico hacia la verdad. Su lirismo tiene nostalgia y belleza, se mimetiza con el rumor inolvidable de los barrios, y también resulta implacable ante la hipocresía social. Apreciamos la espontaneidad, su bagaje de sabiduría y las señales vitales de un estado de gracia, que nos hace participes de una poesía necesaria por su nivel y lozanía.
Y también recuerdo la frase del gran poeta Javier Adùriz: "Mi único afán es construir el presente", y entendí que era también el impulso que a Miguel lo hacía transitar en el último tiempo por el camino común del arte y la amistad. Lo importante era disfrutar el encuentro con nuestros pares y aliviar el rigor del destino.
Es así, como sus amigos fuimos testigos de su esfuerzo y dedicación. La vida nos alumbró cada momento. Su presente, al fin y al cabo, fue el de cada uno de nosotros. De ahí, que me alegró saber que dos días antes de su partida en junio de 2013, se enteró de mi nota prometida para la contratapa de su próximo libro Venus, en compañía de sus hijos Andrea y Rodrigo; y luego Jorge Luis Estrella me envió el prólogo.
Mientras lo leía, en medio de esa tristeza que nos embargó junto a los mensajes de cariño que le dedicaron amigos cercanos y lejanos, fueron apareciendo en mi mente las figuras entrañables de Ernesto Goldar y Susana Fernández Sachaos, con los que vivimos anécdotas inolvidables. Y le decía a Jorge Luis: qué privilegio el haber sido compañeros de ruta de Miguel Madrid.
Por eso, el 3 de octubre de ese año nos reunimos en el Salón de la Editorial Dunken para presentar su obra póstuma junto a su familia y los poetas que leyeron sus poemas: Graciela Bucci, María Paula Mones Ruiz e Ignacio Giancaspro, con la seguridad de que Miguel seguiría entre nosotros, siempre!.