Jue 02.Jul.2026 15:41 hs.

 | 

BREVE RECORDACIÓN DE JUANA BIGNOZZI, POETA DE LOS AÑOS 60. Por Sebastián Jorgi

02.07.2026 13:48 |  Noticias DiaxDia  | 

Conocí a Juana Bignozzi (1937-2014)en los sesenta y pico. Recuerdo haberla visto en uno de los cafés de la cadena El Paulista, donde se reunían poetas sobre todo y algunos narradores, yo llevado por Juan Carlos Martini y Alberto Vanasco. Tiempo en que editaban la revista Meridiano 70—que tuvo pocos números—hasta que decidieron ambos editar la revista Macedonio. En este grupo congeniábamos Ernesto Goldar, su esposa Gladys Croxatto, Ruth Fernández, María del Carmen Suárez, Dalmiro Sáenz y Juan José Manauta, entre muchos otros que aparecían esporádicamente como Edgar Bayley,Lubrano Zas y Luis Luchi (ambos piñón fijo en el Café La Paz).

Eran tiempos calientes donde se mezclaban las posturas ideológicas: Juana Bignozzi y Juan José Manauta militaban en el Partido Comunista, Dalmiro era más independiente, Alberto Vanasco y Juan Carlos Martini hacia lo Nacional, adheridos nosotros al FEN (Frente de Estudiantes Nacionales). Ya Vanasco estaba recibido de Profesor de Matemáticas, Física y Cosmografía. Lo ideológico produjo una escisión: Martini y Vanasco decidieron crear el grupo y la revista Macedonio. De manera que Manauta y Goldar se apartaron, pero la amistad continuó a través del tiempo.

¿Qué tendrá que ver todo esto con Juana Bignozzi, Juanita para los más cercanos? Su libro Mujer de cierto orden tuvo alguna resonancia en el ambiente, publicado en 1967. Otro lugar de reunión era El Foro, de Corrientes y Uruguay, MiguelAngel Viola y Alberto Szpunberg se sumaron a estas reuniones, en donde aparte de leer poemas o cuentos se visaban artículos para las revistas literarias.

MUJER DE CIERTO ORDEN
Sin duda, este es el libro que hizo ruido cuando lo publicó en 1967, yo tenía 24 años con una visión inmadura para comentar Poesía. Recuerdo que me impresionó aquel desenfado, esa especie de rebeldía en ella. Y sobre todo la ironía, esa actitud, ”yo soy así y así escribo”, sin importarle el contexto: “Detrás de estos juegos de inteligencia/ detrás de nosotros, que estamos en lo que podemos/ que sólo manejamos vasos al borde de la lluvia/ vinos amicales/…tan pobres que éramos// y ahora los que vienen de Cuba, los que van hacia Cuba/ entran en mi lenta ternura de mujer que vive junto a un río/hacen insoportable nuestra miseria” (Le entrego mi nombre a la vida que sube)

Ese tono confesional, inconformista, “los que vienen de Cuba”, ella había dado un portazo al Partido Comunista hacía un par de años. Otro poema, muestra el dilema: “Cuando se sientan frente a frente/amores imposibles…la buena gente deshechas las malas palabras/la buena gente dice todos tienen posibilidades en la vida / sienten crecer su amor por esa mujer intensa,/tan sola, que vivirá siempre detrás de una ventana/y todo lo que le ofrecen está demasiado azucarado”(Domingo a la tarde). Cuadros cotidianos, no exentos de un humor ácido.

Y no va a faltar un autorretrato, una suerte de contra-arte poética: “Yo me voy contestando a mí misma/poemas que contestan a otros poemas/ versos que le ganan a otros/ y juana, fascinada, casi impresionada por ese juego./ella que es inhábil para sus manos,/mira como una criatura/los triunfos, las derrotas de ese ir y venir de palabras/su vida en realidad”(Y cada vez hay menos tiempo). Se personaliza, juana con minúsculas. acaso la imposibilidad de concretar el poema en medio de la realidad de su vida.

Y digo acaso porque uno puede sólo aproximarse al mundo poético de Juana Bignozzi, Juanita en aquel tiempo afectivamente. Tengo que agradecer al poeta y ensayista David Sorbille que me haya acercado el material para esta nueva entrada en los poemas de Juana Bignozzi, casi 50 años después. También el poeta José Antonio Cedrón me había ofrecido el primer libro, Los límites. A propósito me comentó Antonio Requeni que le había escrito una bibliográfica en La Prensa, en 1960 a la salida del libro.

Y por ahora, voy a cerrar este tramo sobre su obra recordando que el poeta Carlos Cartolano en un encuentro del grupo Castalia en Mar del Plata, me dio la triste noticia de la partida a otro plano de Juanita Bignozzi.

Y fue precisamente en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata en 2019, plena pandemia, que yo estaba cubriendo, donde tras la proyección de Las poetas visitan a Juana Bignozzi, un film documental sobre su vida y su obra. Un muy bien logrado testimonio fílmico dirigido por Mercedes Halfon y Laura Citarella. Recuerdo que al finalizar la cinta ambas me hicieron pasar para decir unas palabras sobre Juanita. Y recordé algunas anécdotas y pareceres de época que se reproducen en este repaso.

Estas nuevas lecturas sobre Mujer de cierto orden confirman aquellas gratas impresiones de juventud (Yo contaba con 24 años),. Una poeta bien plantada en su obra, que nos decía y nos dice, aquí estoy yo de cuerpo entero, para provocarnos: “casi siempre estoy triste/por eso mi alegría es digna de verse”



síganos en Facebook