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Susana Romano Sued. Por Silvia Barei (Córdoba)
13.10.2026 05:50 |
Noticias DiaxDia |
El 6 de octubre murió en Cordoba la escritora Susana Romano Sued, voz indispensable de la poesía nacional. Escribió también narrativa y ensayos y desarrolló una importante labor como traductora. Entre sus poemarios se encuentran Verdades como criptas, El corazón constante, Escriturienta, Nomenclatura muros, Algesia, Mal del Siglo, El meridiano, Journal, Parque temático y otros poemas, Algo inaudito pasa.
Su primer libro, Verdades como criptas, obtuvo en 1981 el primer premio de Poesía Luis José de Tejeda, censurado por la dictadura y cuya edición original fue prácticamente desaparecida. Décadas más tarde la obra volvió a ser reeditada.
En narrativa publicó Procedimiento. Memoria de La Perla y La Ribera (2007), una novela en la que da voz a la condición subjetiva de las víctimas mujeres en los campos de concentración, la escucha de los gritos y las torturas (ya no palabras) en una situación construida también a partir de la propia experiencia. La vivencia de quien no quiere olvidar y hace de las otras, de todas, un nosotras.
En 2025 la Universidad Nacional de Cordoba publicó, en dos tomos, su Poesía completa.
En uno de sus libros (1994) Romano se declara “escriurienta”: aquella que pare escrituras a través de las cuales le es posible mantener un diálogo fecundo con muchas de las instancias de la vida: la memoria, la fragilidad de lo humano, la madre, el amor y la muerte, el habla babélica, la condición judía y sobre todo, las formas de un decir hondo, porque no hay lenguaje poético que no arrastre una herida y no se proyecte al presente: “ Quien hubiera dicho/ que vendrían tiburones a ayudarnos”. Palabra indispensable y vital en el campo literario argentino, sus textos aportan el andamiaje de una diferencia desafiante, nuevos modos de decir, una presencia y un nombre como marca de agua que sella toda su obra.
Probando los géneros
Se esparce la desnuda mirada por el talle.
La menta, la granada, los cilantros.
A tu vista
Muda el decir tu padre
Confuso en este idioma
Y en lengua sajona
Se pierden los romances de Granada De
verde en verde.
Recostado en los géneros.
( de El Meridiano, 2004)
Ella se produce
Ella se produce
mientras caen bombas sobre los techos de chapa y hace
humo
y se mira en un espejo en trizas se toca las
ancas que mostrará al interrogador cuando
venga a curtir lomos y dermis.
Ella se produce con capas de pancake
Angel face
Un retoque de sombra hasta la ceja. Se pinta un lunar
sobre la herida con puchos de crayones que encontró
en el patio dentro de la petaca con pellizco con notitas
de sangre seca y cabellos pegados.
Le sacó hasta la última gota
de sangre de paciencia de
voluntad y está contenta
silbando.
Los labios morados y en “O”.
Las muñecas emparejadas con la tela adhesiva.
Y también las yemas.
Ella se contonea a la altura de su boca apretada
contra la cinta scotch despejada de las
articulaciones que huyeron hacia el
grabador en dosis de
sobrevida.
Ella se produce para el interrogatorio
ventilado su aire de loca y vuelve del lugar
al lugar con tabaco fresco alfajores una
tajada de membrillo
en dosis de sobrevida
Ella se produce para el operativo. Husmea el
olor del miedo antes de que los cuerpos
aparezcan en la huida o revienten en la vereda.
Acopia para la sobrevida
Ella se produce para el gran angular y
hace tintinear los dijes y los dientes.
Ella gorjea los estribillos los grilletes al sol
agradecida por la gracia de un espejo en trizas
y está contenta.
Late como un pichón
Celebra la sobrevida
No como dice tedesco en la maleza
No como la prisionera que se traga el cañón del oficial
No como los discípulos que se amañan se apiñan se
empeñan en el elogio
Apenas
Sobrevida Apenas.
(de Parque temático y otros poemas, 2011).