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Poemas de Circe Maia (Uruguay)

Circe Maia (Montevideo, 1932) es la ganadora del Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda

17.08.2026 00:04 |  Noticias DiaxDia  | 

Niebla

Cruza corriendo un niño.
Golpean las baldosas sus pies rápidos.
Atraviesa la plaza
y una niebla veloz lo va alcanzando.
En un instante borra casas, cielo,
los canteros, los árboles.
Todo se ha vuelto humo.
No hay nada ya, no hay nadie.

Otra vez alguien canta mientras cose
-la aguja
brilla sobre la tela-.
Y crece el canto, crece
vegetalmente, alza
delicado follaje de sonidos…
Pero otra vez la niebla
devora a quien cosía y a su tela
y al brillo de la aguja y ya no queda
ya más nada, más nadie.

de El puente, 1970

Grados de irrealidad

La esfera más cercana: hay un fuego encendido
y rostros familiares
hay charlas previsibles y silencios
como pequeños lagos.

(El verdadero mar está muy lejos.
El silencio total planea, lejos
como vaga amenaza).

Por ahora charlamos y callamos
y la pequeña actividad del día
se abre en abanico.

¿Pero quién une gestos y palabras
y días con sus noches
para que sean en verdad reales
no como chispas sueltas?

¿Quién vive plenamente
y está en verdad despierto?
(Temor de estar en rueda de fantasmas
y fantasma uno mismo.)

de Cambios, permanencias, 1978

No habrá

Construyendo los días uno a uno
bien puede ocurrir que nos falte una hora
-tal vez sólo una hora-
o más o muchas más, pero raro es que sobren.

Siempre faltan, nos faltan.
Quisiéramos robarlas a la noche
pero estamos cansados
nos pesan ya los párpados.

Nos dormimos así y la final imagen
-antes de zambullirnos en el sueño-
es para un día nuevo, de anchas horas
como llano estirado, como viento.

Lastimosa mentira.

No habrá días-burbujas imprevistos
sorprendentes, abiertos.

El zumo de este día transcurrido
se filtra por el borde de la madrugada
y ya la está royendo.

de Cambios, permanencias, 1978

Posesión

Ha visto las palmeras de su plaza
casi al amanecer o cuando cae
la sombra y ha cruzado
-y siempre en diagonal- al mediodía.

Esas palmeras, esas anchas calles
por donde el paso anuda
sus rápidas puntadas
no son acaso suyas?

Más bien es al revés: él es de ellas
y ahora lo descubre.

Ellas: él mismo en ellas
caminante y camino.

de Cambios, permanencias, 1978

Poemas de Caraguata, I
(Imagen final)

A la hora final
cada uno tendrá su pequeño paisaje
para borrar con él esa penumbra
de habitación de enfermo.

Este trozo de río no está mal, por ejemplo,
para guardarlo así: las costas verdes
rodeándolo, brillante, silencioso.

Y son dos movimientos:
mientras el bote avanza
sin ruido, hacia delante,
la imagen, al contrario,
va hacia atrás, silenciosa,
abriendo el pensamiento
y ancla profundamente.

Cuando toque soltar amarras
de una vez para siempre
el viajero no habrá de ver los muros
-frascos, cama, remedios-
sino este río inmóvil
bajo la luz del sol, resplandeciente.

de Dos voces, 1981

Prometeo
(de un cuento de Kafka)

Hay otras posibilidades sobre Prometeo
que los griegos no vieron:
el olvido, el cansancio.
A través de los siglos la traición fue olvidada.
Se olvidaron los dioses, se olvidaron las águilas.
El propio Prometeo, después de tanto tiempo
de su horrible castigo ha olvidado la causa.
Y también el cansancio:
se cansaron los dioses, se cansaron las águilas.
La herida, finalmente, se cerró de cansancio.
Sólo quedó el peñasco inexplicable
frente al violento mal
inexplicado.

de Dos voces, 1981

El medio transparente

Lo mejor sería no pensar demasiado
en ellas, las palabras. Ellas vienen
así o de otro modo y no es tan importante.

Vidrios, ventanas son y habría que limpiarlas
con cuidado, por eso. No pintarlas
-¿qué verías detrás?- y no adornarlas.

Por mirar el adorno en la ventana
no miraste hacia fuera.

El más breve vistazo
hubiera sido al menos suficiente
para mirar la luz del otro lado.

Sí, esa luz de afuera
sobre un rostro que pasa.

de Superficies, 1990

Traición

El último sol no le dijo: soy el último sol.
Nada le previnieron.
El agua resbaló sobre su cuerpo y él no supo
que era el modo en que el agua
decía: adiós. No supo.
Nadie le dijo nada.

Cuando llegó la noche, llegó para quedarse.
Y él no lo supo nunca.

de Superficies, 1990

El lenguaje de las asimetrías

El placer de seguir, punto por punto,
lo que los ojos ven: el placer cierto
de desviarse un medio milímetro
—la mirada guiada por la mínima
torcedura del tallo-
y enderezar después y seguir paso a paso
las ramas dobles casi paralelas
una a cada lado del delgado tronco.

Casi iguales… El «casi» se siente entre los dedos
la finísima trama de las asimetrías
casi como un lenguaje.
¿Y qué dice esta lengua tan compleja?
Dice que como nada es idéntico a nada
lo que se dice aquí vuelve a decirse en otro
tono, otro matiz, otra distancia
pero jamás enteramente uno
ni enteramente ajeno.

De lo visible, 1998

Pesadumbre
Dimos un paseo por tierras arrasadas
con un peso de troncos sobre el corazón.
Sí, eucaliptos. Los que por años fueron
la pared de verdor junto a la casa
(digo pared por la presencia casi

compacta de los árboles)
con múltiples caminos, con entradas semi-
secretas —por lo menos así nos parecían-
y ahora pesando extraña-
desmesuradamente:

los invisibles árboles de plomo y ceniza
a la vez, transparentes y oscuros
a la vez, rumorosos, altísimos

y ahora

un hueco de silencio helado sobre el pecho.

Es cierto: son y no son los árboles cortados.
Ellos, desde el pasado llaman
con sus raices y troncos extendidos
como para atrapar y proteger otros pasados

alimentándose de lo que ya no existe.
Extraen savia de una memoria muerta
de los deseos desaparecidos

y es materia invisible, de gravedad altísima
atrayendo hacia sí cualquier hilacha
de pensamiento.

De lo visible, 1998

Cortando en dos

Cortado en dos el día:
una mañana azul, de claridades
intensísimas
y al mediodía, todo cambia:
van avanzando nubes
de vientre negro y empezó esta lluvia
que se tragó ya toda la tarde
y que no tiene miras de parar en la noche.

Como una bisagra
se dobló en dos el día.
Como una ventana cerrada bruscamente
que deja en sombra un cuarto
-una pared, de pronto oscurecida-
el mantel de la mesa, con colores
que desaparecieron.

¿Quién cerró la falleba
con tanta fuerza?

de Breve sol, 2001

Circe Maia nació en Montevideo, Uruguay, en 1932.
Su padre, Julio Maia, (fallecido en 1983) era escribano, un entusiasta de la pintura española, en especial Goya, fue quien publicó un primer libro de poesía infantil, cuando Circe tenía 12 años (Plumitas). Su madre, María Magdalena Rodríguez, falleció bruscamente cuando Circe tenía 19 años, dejando una profunda huella que fue expresada en el conjunto de poemas que integran la Parte III (La Muerte) del libro En el Tiempo, su primer libro de poesía publicado cuando tenía 25 años.

Tuvo un hermano, Julio César (Lucho), que falleció en un accidente a los 24 años, y una hermana menor, Isis Abigail, que nació en 1934 y falleció en julio de 2025, y con quien eran muy unidas.

Cuando Circe tenía un año, su familia se muda a Tacuarembó, en donde residen hasta los siete años, volviendo nuevamente a vivir en Montevideo. A los 18 años conoce a su actual esposo, Ariel Ferreira, con quien se casa a los 25 años, y a los 30, ya con una hija de cuatro años y una de dos, se mudan definitivamente a Tacuarembó. Tuvo seis hijos y actualmente tiene diez nietos, y cinco bisnietas. El 20 de diciembre de 2021 falleció su esposo, Ariel, con quien compartió 63 años de casados.

Cursó estudios de filosofía en el Instituto de Profesores Artigas (IPA). Participó en la fundación de la primera asociación de estudiantes, el CEIPA, junto a Angel Rama, José Pedro Barrán, Ugo Ulive, Omar Moreira, y Bjorn Anderson. Luego de asistir dos años al IPA siguió estudiando filosofía en la Facultad de Humanidades y Ciencias.

Una vez en Tacuarembó, accede por concurso a un cargo de profesora de filosofía en Secundaria y en el Instituto de Magisterio, donde compartió con muchas generaciones de estudiantes el entusiasmo por la filosofía y la epistemología. Está afliada al Partido Socialista.

Los años de la dictadura militar fueron duros: en 1972, cuando su última hija apenas tenía 4 días, los militares irrumpieron de madrugada en su casa llevándose a su esposo, quien estuvo dos años preso por formar parte del MLN Tupamaros, en varios cuarteles del país y finalmente en la paradójica cárcel de Libertad. Un episodio sucedido durante estos dos años es el origen del libro en prosa que escribió años después (1987): Un viaje a Salto. Además de este relato, en la misma edición se publican “Páginas de un diario”, con relatos que surgieron en esos años. Este libro es uno de los testimonios de historias personales durante la dictadura militar en Uruguay, y fue traducido al inglés por Stephanie Stewart y publicado en formato bilingüe en el año 2004 (A Trip to Salto. Swan Isle Press, Chicago) y traducido al árabe en el 2011, 2023 y 2025 por Sahar Ahmed (escritora iraquí), y publicado en Jordania. Posteriormente tuvo dos reediciones en español, a cargo de la editorial Rebeka Linke, y una tercera edición a cargo de la editorial las afueras de España, en el año 2021.

En el año 1976 es destituida por la dictadura de su cargo en Secundaria y se dedica a dar clases particulares de idiomas, y a continuar con la creación literaria. En 1978, Nancy Bacelo publica Cambios, permanencias (Ed. Siete Poetas Hispanoamericanos). En este libro hay una sección denominada “A nueva luz” en la que se incluyen poemas escritos durante la prisión de su esposo. Había más poemas relacionados con ese período, pero para evitar la censura no fueron publicados. En el año 1990, Ediciones de la Banda Oriental reedita Cambios, permanencias pero no se incluye ninguno de los poemas eliminados de la edición original.

En 1983 sufre la pérdida de uno de sus hijos, de 18 años de edad, en un accidente de tránsito. Luego de este quiebre profundo, pasa un largo período sin poder escribir, hasta que en 1986 publica Destrucciones, un libro en prosa, que se encuentra en una zona difusa, entre la prosa y la poesía, conformado por varios textos, en un continuo desgarrador.

Una vez restablecida la democracia, en 1985, es restituida a su cargo de profesora de Secundaria, continuando la docencia hasta el año 2001, en que se jubila de la enseñanza pública. Pero continuó dando clases de Literatura inglesa en un Instituto de Enseñanza privado, hasta que se retiró de la docencia en 2006. También estuvo dando clases en su “Salón de lenguas”, como le llama a un cuarto en el fondo de su casa. Allí estudiaba y daba clases de griego moderno, inglés y francés a alumnos variados.

Su entusiasmo por el teatro la llevó a conformar varios grupos de teatro estudiantil y en la UniTres de Tacuarembó, adaptando obras clásicas y obras propias (publicadas únicamente en el sitio web) que fueron representadas en diversas oportunidades en eventos realizados en Tacuarembó y en otras ciudades del interior del país.

Los idiomas forman parte también de su pasión por la creación literaria. Es Profesora de literatura inglesa, literatura francesa, y ha incursionado en el griego moderno, el alemán, y algo en el ruso.

Sus poemas han sido musicalizados por Héctor Numa Moraes, Daniel Viglieti, Los que iban cantando, el grupo Vertiente, Andrés Stagnaro, Rubén Olivera, el colectivo Vocesdelagua, Carlín Levratto, Malva Bengua, el grupo Música para Búhos, entre otros grupos y solistas.

En 1999 fue seleccionada junto a otros poetas sudamericanos para traducir a Shakespeare (en su caso le correspondió Measure for Measure). También ha traducido poemas de William C. Williams, Dylan Thomas, Ezra Pound, Charles Tomnlinson, y Robin Fulton, entre otros. De este último, la editorial Rebeka Linke publicó un libro de poemas traducidos al español, en noviembre de 2013. De los poetas griegos, ha traducido a Yannis Ritsos, Odyseas Elyttis, Constantino Kavafis y Rois Papanjélou. La editorial Postal de poesía, publicó en 2019 una selección de poemas de Kavafis traducidos al español.

Parte de su obra ha sido traducida al inglés, italiano, portugués, sueco, al árabe y al chino mandarín.

En 1996 se publicó una antología de poemas en sueco (Lund, Suecia), con traducciones a cargo de Örjan Axelson. El escritor Brian Cole publicó una selección de más de 70 poemas, bajo el título Yesterday a Eucalyptus (Brindin Press, 2001), que fuera seleccionado como “Poetry Book Society Recommended Traslation”. En el año 2015, la editorial University of Pittsburgh Press publica en Estados Unidos una antología bilingüe a cargo de Jesse Lee Kercheval: The invisible Bridge/El puente invisible. En el año 2025 se publicó la tercera edición de “Un viaje a Salto” traducido al árabe, por una traductora irakí, Sahar Ahmed. En el año 2026, Jacqueline Oliver Santos publicó 16 poemas traducidos por la traductora Huang Yunyi al chino mandarín en el número 3 de la revista World Literature que se publica en Beijing.

Su obra es recogida en antologías uruguayas: Antología de la poesía uruguaya contemporánea (1966) de Luis Bordoli; 36 años de poesía uruguaya (1967) de Alejandro Paternain; Antología crítica de la poesía uruguaya (1900-1985) (1990), de Roberto Apratto; Mujeres. Las mejores poetas uruguayas del siglo XX (1993), cuya selección estuviera a cargo del poeta Washington Benavides; Flores raras: [escondido país] poesía de mujeres uruguayas (2023), con selección de Silvia Guerra y Jesse Lee Kerchval, de la editorial Yagurú y La madre del borrego.

También la incluyen antologías latinoamericanas: Giovani Poeti Sudamericani, edición bilingüe (Giulio Einaudi, Turín, 1972), Poesía femenina latinoamericana, edición bilingue inglés-español (Mary Crow, Pittdburgh, Pensylvania, 1987), y Poesía Siempre. Año 1 N° 1 (poesía brasileña e hispanoamericana, Río de Janeiro, Fundación Biblioteca Nacional-Ministerio de Cultura, 1993)

En el 2002, algunos poemas traducidos por Brian Cole fueron incluidos en el Volumen 24 de Comparative Criticism (Edited by E.S.Schaffer. Cambridge University Press 2002).

Fue invitada a diversas cumbres y encuentros de poetas, en España (Madrid, 1991; Salamanca, 2005) Grecia, Suecia (Malmö, 1996), Perú, Argentina (Córdoba, 2013) y Brasil (Río de Janeiro, 1993).

En el 2008, y a causa de la conmemoración de los 50 años de su primer libro de poesía (En el Tiempo) fue homenajeada por la Academia Nacional de Letras y designada miembro de la Academia.

En el año 2013 recibió la medalla Delmira Agustini, por su labor poética, una distinción honorífica creada por ley en 2013, con la que el Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Educación y Cultura, homenajea a quienes han contribuido de modo excepcional a la cultura y las artes.

En el año 2014, el Ministerio de Educación y Cultura entregó el Gran Premio a la Labor Intelectual 2012- 2014 en una ceremonia emotiva realizada en el Museo de Artes Decorativas, en el Palacio Taranco de Montevideo. Está distinción se otorga cada tres años a personalidades destacadas en actividades culturales que hayan significado honor para la República por la obra realizada a lo largo de su vida.

En el año 2017, el libro Obra Poética fue declarado “Mejor libro uruguayo” publicado entre 1978-2017. También en 2017 recibió un nuevo premio Bartolomé Hidalgo de la Cámara Uruguaya del Libro.

El 19 de octubre de 2023 recibió el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada-Federico García Lorca. El fallo del jurado, que se ha anunciado en la sede del espacio dedicado al poeta en la Plaza de Romanilla, reconoce a una autora que “ha convertido la poesía en un método de conocimiento de la realidad, que se basa en la experiencia diaria con un lenguaje transparente y exacto”. El premio fue entregado en Granada el 23 de mayo de 2024. A la ceremonia asistió en su lugar una de sus hijas, Ana Nira Ferreira maia, debido a que su delicado estado de salud no le permitió viajar.

El 2 de noviembre de 2023 la Fundación Mario Benedetti le otorgó el Premio Internacional a los Derechos Humanos y la Solidaridad. “Autora del texto “Otra voz canta” emblema de la búsqueda de los desaparecidos, participó –con su escritura y con su postura sobre ella– en la resistencia cultural de los años 60 y 70.

En abril de 2025 la Editorial Caballo Negro de Argentina publicó “Un río secreto” Poesía reunida, con los poemas publicados en todos los libros editados, y Casa Editorial HUM de Uruguay publicó “A nueva luz” Poesía completa, para la colección NAPAS, que incluye poemas inéditos hasta ahora.

El 12 de agosto de 2026 el Ministerio de las Culturas de Chile anunció que Circe Maia fue la ganadora del Premio Iberoamericano de Poesía, Pablo Neruda, de este año. El jurado compuesto por las escritoras Rosabetty Muñoz, Lila Calderón, Carmen Ollé, Laura Wittner y el escritor Andrés Neuman, destacaron en el acta que la autora es una de las grandes poetas uruguayas, de gran hondura filosófica y, a su vez, de extraña e hipnótica sencillez en sus tonos.

Continuó escribiendo, traduciendo y preparando grupos de teatro en Tacuarembó, hasta el comienzo de la pandemia de COVID-19 en marzo de 2020, cuando – ya con 88 años – abandonó definitivamente esas actividades. Hoy, con 94 años, continúa leyendo, y a veces cantando, junto a sus hijos, nietos y bisnietas.

Publicaciones
Plumitas. Poesías de mis 10 y 11 años. (1944) Milton Reyes & Cía. Montevideo, Uruguay.

En el tiempo Poesía. (1958) 1a edición Colección Acuamarítima. 2a edición (1975) Banda Oriental. Montevideo. Uruguay.

Presencia diaria. Poesía. (1964). Siete Poetas Hispanoamericanos. Montevideo. Uruguay.

El puente. Poesía. (1970). Siete Poetas Hispanoamericanos. Montevideo. Uruguay.

Cambios, permanencias. Poesía. (1978). 1a edición Siete Poetas Hispanoamericanos. 2a edición (1990) Banda Oriental. Montevideo, Uruguay.

Dos voces. Poesía. (1981

Un viaje a Salto. Prosa. (1986) Editorial del Mundo Nuevo. 2a edición (1993) Banda Oriental. Montevideo, Uruguay. 3a Edición: Rebeca Linke Editoras. (2018) 4a edición: Editorial las afueras. España (2021).

Destrucciones. Prosa poética (1987) Siete Poetas Hispanoamericanos. Montevideo, Uruguay. 2a edición (2024) Criatura editora. Montevideo, Uruguay.

Superficies. Poesía. (1990) Ediciones de la Feria. Montevideo, Uruguay.

Cirklar av skugga, cirklar av ljus. Antología poética 1958-1990. (1996). Traducción al sueco de Örjan Axelson. Elleström, Lund, Suecia.

De lo visible. Poesía. (1998) Siete Poetas Hispanoamericanos. Montevideo. Uruguay.

Breve sol. Poesía. (2001). Banda Oriental. Montevideo, Uruguay.

Yesterday a Eucaliptus. Antología poética. (2001). Traducción al inglés de Brian Cole. Brindin Press. Londres, Reino Unido.

A trip to Salto. Prosa. (2004). Traducción al inglés de Staphanie Stewart. Edición bilingüe. Swan Isle Press. Chicago, USA.

Obra poética. Antología. (2007). Rebeca Linke Editoras y Biblioteca Nacional. 2a edición (2010). Rebeca Linke editoras. Montevideo, Uruguay.

Un viaje a Salto. En árabe. (2011) 2a edición (2023). Traducción de Sahar Ahmed. Ambas ediciones publicadas en Aman, Jordania.

La casa de polvo sumeria. Sobre lecturas y traducciones. Ensayos. (2011) 2a edición ampliada (2024). Rebeca Linke Editoras. Montevideo, Uruguay.

La pesadora de perlas. Obra poética y conversaciones con María Teresa Andruetto. (2013). 2a edición. (2023). Editorial vientodefondo. Córdoba, Argentina.

Dualidades. Poesía. (2014). 2a edición (Incluye “En busca de pequeños paraísos imperfectos”Una lectura de Gloria Salbarrey (2017). Rebeca Linke Editoras. Montevideo, Uruguay.

The invisible bridge/El puente invisible. Selected poems of Circe Maia (2015). Edición bilingüe. Traducción al inglés de Jesse Lee Kercheval. University of Pittsburgh Press. Pittsburg, USA.

Transparencias. Antología poética. (2018). Selección y prólogo de Diego Techeira. Colección Visor de poesía. Madrid, España.

Múltiples paseos a un lugar desconocido. Antología poética. 1958 – 2014. (2018) Selección y prefacio de Jordi Doce. Colección Cruz del Sur. Editorial Pre-textos. Madrid, España.

Voces del agua. Poesía. (2020). Rebeca Linke Editoras. Montevideo, Uruguay.

Un río secreto. Poesía reunida (2025). Editorial Caballo Negro. Córdoba, Argentina.

A nueva luz Poesía completa (2025). Casa Editorial HUM. Montevideo, Uruguay

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