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La Argentina en la búsqueda de la verdadera Independencia. Por Omar Ramos

Escritor y periodista (Bs As)

09.07.2026 00:01 |  Noticias DiaxDia  | 

En esta nota haré referencia sobre algunas circunstancias, no tan explicitadas u omitidas, en la historia de la Argentina, que es sin duda el relato de los unitarios vencedores de la batalla de Pavón y que el revisionismo histórico sacó a la luz.

Los libros de historia de Bartolomé Mitre sentaron las bases de lo que más tarde se conoció popularmente como la "historia oficial" o liberal en nuestro país. Sin menoscabar por ello lo trascendente de nuestra independencia declarada el 9 de julio de 1816 por voto unánime del Congreso de Tucumán.
Un dato curioso, omitido en los manuales de las escuelas, por lo menos en décadas pasadas, es que los ejércitos españoles realistas contaban con una enorme cantidad de mestizos, indígenas, esclavos y criollos. Salvo los oficiales, que eran españoles, aunque también lo hubo americanos o criollos.
A su vez en los ejércitos de los patriotas, había militares, intelectuales y comerciantes nacidos en la península ibérica que rechazaban el absolutismo del rey Fernando VII y adhirieron a la independencia de estas tierras.

Por esas circunstancias, algunos historiadores contemporáneos, definen a las guerras de independencia de Sudamérica como guerras civiles. En los frentes de batalla que dividieron al territorio que hoy es la República Argentina existía una población con una misma cultura, idioma, religión católica apostólica y romana, oficial, era obligatoria en todo en Virreinato del Río de la Plata y tenían el mismo rey.
El General José de San Martín, el gran libertador, antes de abrazar nuestra causa, combatió para España durante más de veinte años, desde su ingreso como cadete en 1789 hasta su retiro voluntario en 1811. Durante más de dos décadas prestó servicios en el ejército español, desarrolló una espléndida carrera militar y acumuló la experiencia estratégica y táctica que luego aplicaría en América. La batalla de San Lorenzo del el 3 de Febrero de 1813, fue la única dirigida en persona por San Martín en lo que hoy es el Estado Argentino.

Un dato, sí conocido, es la ausencia total de la Liga de los Pueblos Libres (conformada por la Banda Oriental, Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, Misiones y Cordoba) esta última mandó representantes al Congreso de Tucumán, asamblea soberana que declaró formalmente la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. La ausencia de la Liga de los Pueblos Libre se debió a dos razones fundamentales. Ya habían declarado su independencia: Un año antes, el 29 de junio de 1815. Artigas había convocado al Congreso de Oriente (o de los Pueblos Libres) en Concepción del Uruguay. Allí, las provincias artiguistas proclamaron su propia independencia formal de España y de cualquier otra potencia extranjera. Además, Artigas tenía un proyecto federal, quería una Confederación, basado en la soberanía de las Provincias, contrapuesto al centralismo porteño.

Es probable que Artigas hubiera mandado representantes de la Liga de los Pueblos Libres al Congreso de Tucumán, si este hubiese garantizado desde el primer momento una línea estrictamente federal, ya que Artigas no estaba en contra de la unidad de las Provincias Unidas del Sur.

¿Qué hubiera pasado si en vez de una República, sólo en las formas federal, en los hechos totalmente unitaria, donde Buenos Aires sacaba y sigue sacando todo el rédito económico de la Aduana y de los tributos sobre el resto de las provincias, nos hubiésemos constituido en una Confederación, incluso más amplia como la que se constituyó en los años 1831 a 1852, al mando del General Juan Manuel de Rosas? ¿Nuestra Nación sería verdaderamente independiente con una estructura económica, social y cultural más igualitaria y próspera?

También nos podemos plantear qué hubiera pasado si hubiéramos adherido como pretendía San Martín y Bolivar a la idea de la “Patria Grande”, donde seríamos una América del Sur unida y emancipada para garantizar la independencia frente a las potencias, en principio Inglaterra, y luego hasta el día de hoy, la intervención descarada y sangrienta del Imperio Norteamericano. Propulsor con las oligarquías locales de los golpes de Estado, ahora reemplazados por los golpes de mercado o amenazas de que si gana las elecciones un partido que no representa sus ideas, lo boicotean con no enviar dinero como ocurrió en la última elección en la Argentina y en otros países latinoamericanos. Además de implementar bloqueos económicos inhumanos, sabotajes y secuestros de presidentes y asesinatos de funcionarios de alto rango.
¿Somos entonces, estas republicas de Sudamérica, de América Central y de Mexico realmente independientes? Es necesario citar en este punto al General Juan Domingo Perón, cuando dijo que el año 2000 nos encontraría unidos o dominados. Pronunció estas palabras el 11 de noviembre de 1953 durante el acto de clausura del Primer Congreso de Trabajadores Latinoamericanos en el Teatro Colón de Buenos Aires.

Perón sostenía que el siglo XX vería el fin de los Estados-Nación aislados. Para él, el futuro pertenecía a los "Estados-Continentales" (como ya lo eran EE. UU. o la URSS). Argumentaba que si los países de América del Sur no se unían en un bloque compacto, carecerían del peso necesario para negociar en el escenario internacional, que es lo que está ocurriendo en la actualidad.

En este punto, el Estado Nación, sigue existiendo, abogo a que siga, con un sentido más regionalista, más continental, solidario y de integración en todos los sentidos, no como ahora siendo cipayos de EEUU y olvidándonos por completo del Mercosur y del Brics, perdiéndonos de comerciar de Estado a Estado con países como Brasil, China, India, Rusia y Sudáfrica.

El Estado Nación, sin desdeñar va teniendo hoy, en muchos países, un componente más variado social, cultural, económico e incluso étnicamente, debido a la forzada migración de los habitantes de los países periféricos por las carencias de todo tipo, en gran parte porque fueron saqueados desde la época colonial y lo siguen siendo hasta el día de hoy por los países centrales. Siguen pretendiendo que sigamos siendo agroexportadores de materias primas, que no tengamos industria y que importemos desde petróleo a chocolates.

En definitiva, nuestra Argentina, como otros tantos países siguen en la búsqueda de la verdadera independencia, aunque se haya declarado formalmente el 9 de julio de 1816.

























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